A sus 105 años, Carmen Noguera es la enfermera más veterana de nuestro país. Durante la Guerra Civil estuvo en activo en el área de Urgencias del Hospital Clínic de Barcelona. Entonces, asegura a las cámaras de laSexta, atendía "a muchos heridos".

Tras este conflicto, fue enviada a un hospital de tuberculosos. Allí hacía, incluso, la comida a los enfermeros. "Me daban unas pastillas de caldo y unos fideos finos y les hacía sopa para que pudieran desayunar", explica.

A pesar de su dedicación, cuando se casó se vio obligada a abandonar su carrera porque, nos cuenta, no estaban bien vistas las enfermeras casadas: "Es una injusticia porque si tú quieres ser enfermera y cuidar a la gente, deberías poder hacerlo".

Ahora lo que le preocupa es la crisis originada por el coronavirus y las condiciones de los sanitarios para hacer frente a esta pandemia. Y es que, considera que trabajan "con mucho peligro, sin los medios suficientes y durante muchas horas".

Pero Carmen tiene claro que esta profesión tiene mucho de carácter vocacional y de cariño y respeto hacia los pacientes. "Tienen que ser muy amables con los enfermos, como si fueran de su propia familia", nos explica. Reconoce que el cariño es la única vía para acompañar a la gente tanto herida en una guerra como contagiada en una pandemia.