En su declaración, Marjaliza señala directamente a alcaldes populares. Por ejemplo a Daniel Ortiz, exalcalde de Móstoles al que asegura que pagó una mordida de 400.000 euros: "En Móstoles es una gestión que no hice yo, recuerdo más o menos de memoria que la comisión total estaba en unos 400.000 euros".

Según la declaración, también pagó sobornos a Jaime González Taboada, actual consejero del Gobierno madrileño y a Bartolomé González, exalcalde de Alcalá de Henares, actual diputado regional y hombre de máxima confianza de Esperanza Aguirre.

También a Juan Soler, de Getafe, a Carlos Estrada de Moraleja de En medio o a Agustín Ramírez, de Collado Villalba.

Pero Marjaliza no tenía fobias ideológicas y asegura que no le hacía ascos a los ayuntamientos socialistas. Por ejemplo, al de Parla, de Tomás Gómez. Dice que también hubo para el sucesor de Gómez, José María Fraile, a través de su jefe de gabinete, Antonio Borrego.

Claro que regalar el dinero no era una de las costumbres de Marjaliza. "En el caso de Parla nos adjudicaron seis o siete parcelas por un total de 400 y pico viviendas", declara.

También hubo pagos, siempre según la declaración, a Jesús Dionisio Ballestros, exalcalde socialista de Aranjuez. Por pagar, asegura que pagaba incluso a la oposición. Por ejemplo, a Eva Borox, la dimitida diputada de Ciudadanos, cuando era portavoz socialista en Valdemoro. Son sólo algunos de los sonidos del ventilador que Marjaliza puso en marcha ante el juez Velasco.