La pandemia de coronavirus que continúa expandiéndose sin control por el planeta ha provocado que el mundo entero se mueva en un ambiente marcado por la incertidumbre, el pánico y la esperanza. Todo por obtener más pronto que tarde una vacuna que permita, en un principio, atajar la propagación de contagios -y en consecuencia de fallecimientos-. Posteriormente, el objetivo será erradicar en la medida de lo posible la COVID-19.

Por ello, prácticamente al mismo tiempo que el comienzo de la pandemia se inició una carrera a contrarreloj en busca de la ansiada cura; investigaciones que han evolucionado sorprendentemente rápido en comparación al tiempo convencional que dura la creación, el desarrollo y la distribución de una vacuna. Esa carrera parece haber dado sus frutos, pues en la actualidad la población mundial cuenta con hasta 12 ensayos que se encuentran en fase tres.

¿Qué quiere decir esto? Que miles de voluntarios ya están recibiendo la vacuna contra la COVID-19 para comprobar qué eficacia tiene y para conocer si ésta provoca efectos adversos en las personas a las que se han administrado las dosis. En este punto de la investigación, se está observando detalladamente cómo responden los voluntarios a este ensayo, porque cualquier imprevisto podría impedir su distribución y comercialización.

En caso de superar esta fase, se pasaría a la cuarta: aquí, la eficacia y los posibles efectos adversos de la vacuna se siguen estudiando, así como la forma en la que nuestro cuerpo reacciona a la dosis administradas. Pero ya se hace estando ésta autorizada y puesta en marcha para su venta de forma limitada. Por lo tanto, la muestra de personas empleada para conocer sus posibilidades es aún mayor. Se trata del último paso de la investigación previo a su comercialización masiva.

¿Qué ensayos están cerca de alcanzar este estado? Sabemos que el realizado por la Universidad de Oxford con AstraZeneca en Reino Unido está en un periodo muy avanzado de la investigación. Pero no es la única: Janssen con Johnson & Johnson (EEUU y Bélgica); Sinovac, los isntitutos de Wuhan y Pekín de Productos Biológicos con Sinopharm y el CanSino Biological con el Instituto de Biotecnología de Pekín (China); Novavax y Moderna con el Instituto Nacional de Salud (EEUU); el Instituto de Investigación Infantil Murdoch con la Universidad de Melbourne (Australia); y el Consejo Indio de Investigación Médica-Instituo Nacional Virología con Bharat Biotech. Todos estos proyectos de desarrollo de la vacuna se encuentran ya en fase tres.

Pero, sin duda, la que más expectativas ha generado en las últimas semanas es la que ha desarrollado Pfizer con BioNTech y Fosun Pharma, en un proyecto de colaboración llevado a cabo entre Estados Unidos y Alemania. Recientemente, la farmacéutica estadounidense anunció que su vacuna tiene una eficacia superior al 90%, si bien los datos son preliminares y requiere de unas características muy concretas para no perder eficacia, como su distribución a 75-80 grados bajo cero. Para hacerla llegar a donde sea necesario, Pfizer planea usar contenedores con hielo seco monitorizados con GPS.

La vacuna de Pfizer, un "libro de instrucciones que damos a nuestro organismo para que genere la proteína del virus"

Esta firme candidata a salvar la humanidad está basada en ARN mensajero, una tecnología diseñada para provocar una respuesta inmune sin usar patógenos. En palabras de la periodista Graziella Almendral, se trata de "un libro de instrucciones que damos a nuestro organismo para que genere la proteína del virus, que es la proteína S". Y ha precisado: "Una vez que la genera, nuestro sistema inmunológico reacciona y crea los anticuerpos, por lo que ya estamos defendidos y tenemos toda la inmunidad despertada".

Pfizer ha informado además, a colación de la fiebre de optimismo surgida a partir de la eficacia de su vacuna -el IBEX 35 cerró su mejor semana en décadas impulsado por este anuncio-, de que prevé suministrar 50 millones de dosis en lo que queda de 2020, y hasta 1.300 millones en 2021 en todo el mundo. Precisamente, su creador, Ugur Sahin, director ejecutivo de BioNTech, ya ha vaticinado que tendremos una "vida normal" a mediados de 2021.

¿Cuándo llegará la vacuna a España y qué precio tendrá?

Horas después del anuncio de la farmacéutica, el ministro de Sanidad de España, Salvador Illa, afirmó que el objetivo es empezar a vacunar "antes de mayo", y que el Gobierno se hará con 20 millones de dosis que permitirán tratar a diez millones de personas y que se administrarán según "criterios técnicos" elaborados en la línea de otros países de la Unión Europea. Además, estas se pondrán a disposición de la población a través del Sistema Nacional de Salud, si bien se desconoce por el momento cuánto costará a las arcas públicas la compra y la distribución de estas dosis.

En este apartado sobrevuelan dos dudas claras: ¿dónde podrá llevarse a cabo la fabricación masiva de vacunas y quién le pondrá el precio? Es la India el país que tiene la llave para salvar al mundo del coronavirus. El 60% de las vacunas de todo el mundo se producen allí porque los costes para desarrollarla son más baratos. Se calcula que en este territorio se fabricarán al menos 2.600 millones de dosis en los próximos meses. No obstante, las autoridades indias ya han advertido: parte de lo producido se quedará allí.

Pero ni España ni el resto de países de la UE se lo están jugando todo a la vacuna de Pfizer. Nuestro país, adherido a la compra centralizada de la Unión Europea, también recibiría un 10% de otras vacunas. Cuenta con la reserva de 60 millones de vacunas de cuatro laboratorios distintos. Esto es: 31 millones de las producidas por AstraZeneca, de la que se espera que lleguen los tres primeros en las próximas semanas; 20 millones del antídoto de Janssen y Jonhson & Jonhson en Europa; y 30 dosis más de la de Sanofi, lo que supone 15 millones de vacunas para los españoles.

Ahora mismo, la de Sanofi es la única que todavía se encuentra en fase 2. No obstante, tal y como ha afirmado Ignacio Sáez-Torres, director General de la compañía, si "todo sale bien, según lo previsto, iniciaríamos la fase tres durante las próximas semanas, ya en el mes de diciembre". Con ello, ¿habría vacunas para todos en España? La directora de la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS), María Jesús Lamas, ha asegurado que "si todos los ensayos salieran bien, tendríamos más dosis de las que necesita nuestra población". Además, según los contratos, las vacunas 'sobrantes' podrían donarse, revenderse o destinarse a la cooperación internacional.

El valor de las vacunas: de los 16,50 euros al precio de coste

Según una estimación del precio, una dosis de la vacuna de Pfizer costaría 16,50 euros; la de AstraZeneca, 3 euros; la de Sanofi, 10 euros; y la de Janssen se vendería a precio de coste. Por ello, ha añadido Lamas, aún es "pronto para saber el desembolso total de nuestro país" en cada uno de estos productos. Otra duda entra en escena: ¿por qué no se tienen en cuenta las vacunas desarrolladas en Rusia y China? La distribución de estos antídotos no se plantea en este momento al no contar con la supervisión por parte de las autoridades europeas. "La falta de transparencia a la hora de mostrar sus resultados genera desconfianza", ha denunciado Amós José García, presidente de la Asociación Española de Vacunología.

Es necesario destacar además que también España se ha sumado a la carrera por la vacuna, aunque de momento se encuentra en una fase preclínica. Sin embargo, el Ministro de Sanidad es optimista y cree que las pruebas en humanos pueden comenzar en el primer trimestre del 2021. Hasta entonces, debemos seguir cumpliendo a rajatabla las medidas de prevención y seguridad (desde las mascarillas hasta la distancia interpersonal) para evitar contagiarnos.