Se cumple un mes de la entrada en vigor del estado de alarma en España. El 14 de marzo, un Consejo de Ministros extraordinario aprobaba un real decreto que ponía todo el país en confinamiento durante 15 días. Una medida excepcional que permitía al Gobierno la adopción de medidas "excepcionales" para hacer frente a la "emergencia sanitaria" causada por el coronavirus.

Según explicó el propio presidente, Pedro Sánchez, la medidas adoptadas se orientaban "a movilizar todos los recursos del conjunto del Estado", tanto "económicos como sanitarios, públicos y privados, civiles y militares", para "proteger mejor la salud de todos los ciudadanos", en particular de los más vulnerables a la enfermedad, y para responder a la emergencia social y económica "con la máxima agilidad y contundencia".

"Estábamos en la fase de contención reforzada, siguiendo los criterios de quienes tienen el mayor conocimiento sobre esta epidemia. Entramos en una nueva fase, la activación del estado de alarma", destacó Sánchez en su comparecencia, a la vez que recordaba que esta no es "una situación estática", y que la determinación del Gobierno es "máxima".

El presidente del Gobierno ya indicó que las medidas que se iban a adoptar "son drásticas y van a tener, desgraciadamente, consecuencias", y anunció también una serie de decisiones "para paliar los efectos económicos y sociales del estado de alarma", como el apoyo a los trabajadores, autónomos, empresarios, familias y a los colectivos más vulnerables; el apoyo a la flexibilización de los mecanismos de ajuste temporal de actividad para evitar los despidos; el apoyo a la actividad económica para garantizar la liquidez; y el apoyo a la investigación de la vacuna sobre el coronavirus. En este mes se han producido 450.000 ERTE y 3 millones de trabajadores afectados.

Estado de alarma: primeras medidas

Lo primero fue prohibir el libre movimiento de las personas en todo el territorio, habiendo varias excepciones: los ciudadanos no podrán salir de sus domicilios salvo para comprar alimentos y otros productos de primera necesidad, para ir y volver del trabajo, ir a servicios médicos y para el cuidado de mayores. Se permitirá además el repostaje en gasolineras. En estos casos se deberá actuar "individualmente, salvo personas que necesiten acompañamiento", ha indicado.

Quedó prohibida la libertad de movimiento, salvo excepciones como ir a comprar productos de primera necesidad o acudir al trabajo con justificante.

Quedó suspendida "la actividad minorista", a excepción de aquellos que dispensen "alimentos y productos y bienes de primera necesidad" y "la actividad educativa presencial en todos grados y niveles de enseñanza", si bien "se mantendrán las modalidades a distancia y 'online' siempre que sea posible". Se suspendió asimismo la apertura de museos, archivos, bibliotecas o lugares de espectáculos públicos, deportivos o de ocio, así como los servicios de hostelería y restauranción, pudiendo prestar solo servicios de entrega a domicilio.

Primera prórroga: cese total de la actividad

A finales de marzo, el presidente Pedro Sánchez anunció que pediría la ampliación del estado de alarma y alertó de que aún están por llegar "días muy duros", en los que aumentarán las cifras de fallecidos por coronavirus y que hay que estar "preparados" porque "todavía queda el impacto de la ola más dura".

Esta prórroga, en vigor hasta el 12 de abril, contemplaba el cese total de las actividades y el permiso retribuido recuperable, coincidiendo con los festivos de la Semana Santa. Este permiso "se aplicará a trabajadores de todas las actividades no esenciales para que no tengan que desplazarse a sus centros de trabajo", afirmó Pedro Sánchez durante su comparecencia.

Aprovechando la Semana Santa, el Gobierno anunció el cese total de las actividades, salvo las esenciales.

Con esta medida, los trabajadores percibirán un permiso retribuido recuperable. Es decir, que pese a quedarse en casa como medida para reducir la movilidad, y por tanto el número de contagios, seguirán cobrando. A cambio, cuando se normalice la situación, los trabajadores tendrán que recuperar las horas laborales 'perdidas' durante el tiempo de confinamiento hasta el 31 de diciembre. "Trabajarían media hora o una hora más al día" para recuperar esas horas consideradas perdidas, según continuó detallando Sánchez.

Segunda prórroga: quinta semana de confinamiento

La nueva prórroga está en vigor hasta el 26 de abril y aunque sigue el confinamiento, se ha recuperado la actividad económica. Los trabajadores de los empleos no esenciales se han incorporado este lunes al trabajo, en contra de algunas comunidades autónomas, que pedía seguir con el cese de la actividad.

Los trabajadores de actividades no esenciales han retomado hoy la actividad tras terminarse el permiso retribuido recuperable.

"Se prevé la vuelta de los trabajadores que pararon desde esa fecha y se mantiene la suspensión de todas las demás actividades paralizadas desde el 14 de marzo. Los que se reincorporarán incorporarán hábitos de conducta e higiene, explicaron desde Sanidad, que este lunes ha repartido diez millones de mascarillas en Cercanías y Metro para garantizar la seguridad de los trabajadores.

¿Tercera prórroga más allá del 26 de abril?

Sánchez aseguró el jueves en el Congreso, cuando pidió la segunda prórroga, que está convencido de que tendrá que pedir otra prórroga del estado de alarma dentro de 15 días. Por lo tanto se ampliaría más allá del 26 de abril: "Si no lo pido será porque tengamos una noticia tan extraordinaria que prefiero no decirla".

Pedro Sánchez ha asegurado que el confinamiento "sigue siendo una medida esencial. El estado de alarma está funcionando y vemos como el incendio que desató la pandemia empieza a estar bajo control. Empezamos a ver el final del camino y no podemos dar marcha atrás", explicó.

Este lunes la cifra de muertos es de 17.489 y la de infectados, de 169.496, aunque ya se advierte una tendencia a la baja en los fallecidos y contagiados diarios.

"Hemos alcanzado el pico de la epidemia y ahora el objetivo es doblegar la curva", ha dicho por su parte el ministro de Sanidad, Salvador Illa, este lunes. Según datos del Ministerio de Sanidad, en las últimas horas se han registrado casi 3.500 nuevos contagios y 517 fallecimientos, lo que supone 169.496 infectados y 17.489 decesos en total.

La desescalada: sin fecha

"Todos los pasos serán escalonados y muy cautelosos. Lo último que debemos permitir sería un desliz o una recaída". Fueron las palabras de Sánchez el pasado jueves, aunque confirmó que el Gobierno está trabajando con un equipo que está diseñando la vuelta a una "nueva normalidad con medidas individuales y colectivas, de higiene, sanitarias y tecnológicas para el control de la pandemia".

"Todos los pasos serán escalonados y cautelosos. Lo último que debemos permitir sería un desliz o una recaída".

Los científicos han establecido "marcadores" que determinarán el ritmo del avance, será en base a ellos como se disponga la vuelta a esa normalidad. "Todos los pasos serán escalonados y muy cautelosos", ha avisado el presidente. "Las medidas primeramente serán de higiene y luego de detección del covid y en tercer lugar detección y detención de la pandemia".