Cada vez más fría la relación entre socios del Govern en una semana clave en Cataluña antes del día 2 de enero, el Consejo Nacional de Esquerra tome la decisión definitiva sobre qué hará en la investidura de Pedro Sánchez.

El acuerdo entre PSOE y Esquerra que puede provocar la abstención de éstos prevé una mesa de negociación cuyas conclusiones van a someterse a una consulta en Cataluña. Los Comunes opinan que no es un referéndum de independencia pero sí una vía de desbloqueo, para quienes es "un punto de partida".

Pero el pacto levanta suspicacias en Junts per Catalunya, como se extrae de las palabras de Laura Borràs, quien afirma que "no es una muestra de lealtad ni una muestra de respeto, ni al Govern ni al president de la Generalitat".

Y pese a los intentos de los Comunes para convencer a Torra pidiéndole que "no desaproveche la oportunidad", el malestar del president es evidente.

Este jueves se reúne de urgencia con su segundo en el Ejecutivo, Pere Aragonès. Encima de la mesa estará el acuerdo de la discordia, solo un día antes de que la Junta Electoral Central tome la decisión de si inhabilita a Torra tras su condena por desobediencia.

Roger Torrent ya ha ordenado que el Parlament se persone en el litigio. La Cámara catalana pedirá a la Junta Electoral que desestime los recursos del PP, Vox y Ciudadanos que exigen apartar a Torra de su cargo.