A tres días de las primarias del PP, los precandidatos se esfuerzan por mostrar su cara más amable. A estas alturas ya casi llevan acumulados tantos besos y tantos abrazos como kilómetros. "Llevamos ya 14.000 kilómetros, nos quedan ya solo otros 6.000 en esta semana", apunta Pablo Casado.

Por si las fuerzas flaquean y aparece el dolor, Sáenz de Santamaría tiene su propio remedio: "Para dolor de cabeza, el que le vamos a dar a Pedro Sánchez. No va a haber paracetamol en el mundo. Ya me llaman la candidata del paracetamol".

Cada precandidato saca pecho con su hoja de servicios: Sáenz de Santamaría asegura que tiene "muchas horas de vuelo", Casado apunta que lleva "15 años colaborando con el partido" y Cospedal asegura que Casado "tiene menos experiencia de cómo se gobierna, como se gestiona un partido o de cómo se ganan elecciones".

Experiencia al margen, lo que todos hacen es visitar el oráculo gallego de Feijóo y este lunes ha sido el turno para José Ramón García-Hernández. Todavía es una incógnita cuántos precandidatos acudirán al debate previsto para este miércoles, falta que confirmen su asistencia, Cospedal, Sáenz de Santamaría y Casado, a ojos de Margallo, "las dos viudas y el hijo adoptivo de Rajoy".