No ha habido sorpresas en el Congreso de los Diputados, donde el Gobierno ha sacado adelante la sexta y última prórroga del estado de alarma -que estará en vigor hasta el 21 de junio- con 177 votos a favor, 155 en contra y 18 abstenciones.

El Gobierno se aseguró la votación al conseguir, mediante distintas negociaciones, la abstención de Esquerra Republicana y los apoyos de PNV y Ciudadanos. Con la formación naranja llegaron a un acuerdo para que en este último decreto de la desescalada las medidas "sean idénticas para toda España".

Un pacto que no sentó bien entre los partidos de la investidura que, aunque han mantenido el voto acordado, han pedido explicaciones al Ejecutivo en lo referido a la gestión de la última fase de la desescalada por parte de las Comunidades Autónomas.

El Ejecutivo ha sacado adelante el decreto con un voto más del necesario para la mayoría absoluta

Así, el Ejecutivo ha logrado sacar adelante el decreto con un voto más del necesario para la mayoría absoluta. A favor han votado además de los dos partidos del Gobierno -PSOE y Unidas Podemos- Ciudadanos, PNV, Más País, Coalición Canaria, PRC y Teruel Existe. Mientras que en contra lo han hecho, tal y como habían anunciado, PP, Vox, JxCat, Compromís, la CUP, UPN y Foro. En cuanto a las abstenciones, a ERC se han unido los diputados de Bildu y de BNG.

Esta extensión, que el Gobierno prevé será la última, expirará a las cero horas del próximo 21 de junio y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado una nueva ley con medidas para la nueva normalidad.

Sesión tensa

El Ejecutivo ha conseguido el visto bueno del Congreso en una bronca sesión que ha vuelto a estar protagonizada por el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, a cuenta de la crisis abierta en la Guardia Civil por el cese del jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, Diego Pérez de los Cobos.

El ministro del Interior ha sido el centro de la diana de PP y Vox del que han vuelto a pedir la dimisión, mientras que el Gobierno ha cerrado filas en torno a él y que el propio Marlaska ha inistido en que no va a dimitir porque no ha hecho "nada ilegal".

El pleno también ha estado marcado por los ataques de PP y Vox por la manifestación del 8M y la gestión de la pandemia. que ha llevado a Sánchez a reivindicar la celebración: "Yo lo digo alto y claro: viva el 8 de marzo" ha pedido a la oposición que Nno usen el COVID-19 "como excusa" porque "nunca les gustó la igualdad de género".

Sánchez había iniciado la sesión haciendo un llamamiento a la concordia y al abandono del "virus del odio", Un guante que no han recogido desde la oposición: "El que reparte cicuta habla hoy de veneno, como el pirómano que alecciona sobre incendios", ha afirmado el líder del PP, Pablo Casado.

Mientras que Santiago Abascal ha vuelto a culpar de las víctimas del coronavirus al Gobierno por su "sectarismo y negligencia criminal" y ha afirmado que la expresión "viva el 8 de marzo" equivale a decir "viva la enfermedad y viva la muerte".