Primer fin de semana con confinamientos municipales en las localidades de más de 50.000 habitantes de la Comunidad Valenciana, que refuerza los controles policiales en las ciudades perimetradas.

La consellera de Justicia, Gabriela Bravo, detalló este jueves que el despliegue policial se llevará a cabo en los accesos a todas ellas, en sus estaciones de trenes y autobuses, sus lugares de ocio, playas y centros comerciales, así como en zonas de gran afluencia de público.

La consellera asimismo anticipó que este será "un fin de semana complejo" porque las medidas "suponen la restricción de movilidad para más de 2,5 millones de valencianos y valencianas".

Además, recordó que quienes no respeten las restricciones frente al coronavirus serán sancionados y apeló a la comprensión, insistido en que la mejor opción sigue siendo "quedarse en casa".

Las restricciones a la movilidad durante los fines de semana, que comienzan a las 15:00 horas del viernes -o de la víspera de un día festivo- y se prolongan hasta las 06:00 horas del lunes -o del día siguiente al festivo-, afectan a las siguientes localidades: Alicante, Alcoy, Benidorm, Castellón, Elda-Petrer, Elche, Gandía, Orihuela, Paterna, Sangunto, Torrent, Torrevieja, Sant Vicent del Raspeig, Valencia y Vila-real.

No obstante, la norma, que se mantendrá en vigor hasta el 15 de febrero, prevé excepciones en el caso de desplazamientos justificados: acudir a centros sanitarios; ir a trabajar o estudiar; regresar al lugar de residencia habitual o familiar; asistir a personas mayores, menores o dependientes; ir al banco, entidades de seguros o gasolineras en lugares limítrofes; actuaciones requeridas o urgentes de órganos públicos, judiciales o notariales; renovar permisos y documentos oficiales; realizar exámenes inaplazables o por causa de fuerza mayor.

Además, sigue vigente la restricción de entrada y salida de personas al territorio de la Comunidad Valenciana, así como a la movilidad nocturna, con un toque de queda que comienza a las 22:00 horas.

Datos preocupantes

Pese a que ayer, jueves, la incidencia de coronavirus bajó en España por primera vez desde principios de año, los datos de la Comunidad Valenciana siguen siendo preocupantes. En estos momentos es la que tiene la incidencia acumulada más alta a 14 días de todo el país, con 1.438,4 casos por 100.000 habitantes.

Unos contagios disparados que se reflejan en la presión asistencial, con un 62,98% de sus camas de UCI ocupadas por pacientes con COVID-19 a fecha del jueves, el dato más alto de todas las comunidades autónomas.

El jueves, en su primera comparecencia como ministra de Sanidad tras el Consejo Interterritorial, Carolina Darias reconoció su preocupación por la presión hospitalaria en España, afirmando que es necesario bajar la incidencia "con la máxima rapidez".