Los radares de tramo son las gran apuesta de la DGT para controlar al dedillo los excesos de velocidad de los conductores. Poco a poco, las carreteras españolas han ido dando paso a estos nuevos cinemómetros, que controlan distancias de entre 3 y 5 kilómetros. Y cada vez hay más, especialmente por su capacidad para diluir las ganas de apretar el acelerador.

La mecánica que siguen los radares de tramo, pese a que podría estar sacada de una película de 'Misión Imposible', es bastante sencilla y efectiva. La clave está en el uso de dos cámaras de visión artificial con iluminación láser-leds. Una se coloca al principio del tramo, mientras que la otra va al final. Estas cámaras capturan la matrícula de todos los vehículos que pasan y apuntan la hora exacta en la que esto ocurre. El propio sistema es capaz de calcular por sí mismo la velocidad media a la que va el vehículo y, en función del tiempo que haya tardado, dictamina si el coche ha excedido o no la velocidad.

Según informa la DGT, este tipo de radares forman parte del grupo de radares fijos. Aparte están los móviles, que además tienen como función también conocer la intensidad y características del tráfico, el control de los vehículos de mercancías peligrosas o las estadísticas y alarmas de tráfico.

Los 80 radares de tramo que hay en España

La DGT explicaba en 2019 el porqué del refuerzo de radares de tramo en todo el país. Principalmente, son considerados como una de las herramientas más útiles para el control de la velocidad. Federico Fernández, subdirector de Gestión del Tráfico y Movilidad de la DGT, exponía esta idea para la revista digital de la institución: "El control de velocidad por tramos no tiene la misma repercusión que el radar fijo, pues no pasa nada si en un momento puntual se supera el límite", aseguraba.

Así, desde hace unos meses, hasta 80 radares de tramo vigilan las carreteras —los de Cataluña y el País Vasco no forman parte de la lista de la DGT, porque las competencias están transferidas a las Comunidades Autónomas—. Estos son los cinemómetros presentes a día de hoy en España:

¿Cómo se calculan los excesos de velocidad? La regla del 7

Por otro lado, si quieres saber a partir de qué velocidad multan los radares de la DGT, solo debes de tener en mente la conocida regla del 7. Dicha norma establece que en realidad sí que se puede ir por encima del límite de velocidad establecido para cada vía, pero siempre respetando el margen. Este 'umbral de tolerancia', denominado así por la DGT, varía en función de la vía por la que se circula:

  • En carreteras de menos de 100 km/h el radar se activa siempre que se superen en 7 km/h los límites señalados en la vía. Es decir, en una carretera de 30, el radar se activará si alcanzas los 38 km/h.
  • En vías donde la velocidad máxima sea 100 km/h o más, la regla cambia. De este modo, el exceso de velocidad aceptado es de 7, pero no de 7km/h sino de 7 puntos porcentuales de diferencia entre la velocidad real del vehículo y el límite de la vía. Dicho de otra manera, en una carretera de 100, el radar saltará en 109; si está en 110, el radar lo hará en 120, y así sucesivamente.