Colas de vehículos en la frontera de España con Portugal a primera hora de este martes, tras la entrada en vigor esta medianoche de los controles de fronteras terrestres tras a la crisis sanitaria causada por la pandemia de coronavirus.

También en la Jonquera, en Girona, en la frontera junto a Francia. A los camiones de mercancías se les deja pasar sin ningún tipo de restricción y a los vehículos se les para y se les identifica. Si son españoles, residentes, trabajadores trasfronterizos o por razones de fuerza mayor les dejan pasar. El resto tienen que regresar a Francia.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska anunció el lunes el restablecimiento de los controles de fronteras terrestres con Portugal y Francia hasta el fin del estado de alarma con el objetivo de "proteger la salud y la seguridad de los ciudadanos".

Solo se permite la entrada en territorio nacional por esta vía a ciudadanos españoles, personas residentes en el país, trabajadores trasfronterizos y aquellos que acrediten, documentalmente, causas de fuerza mayor o situación de necesidad.

 

No obstante, estos controles no afectan ni al personal diplomático extranjero, en desplazamientos vinculados a su actividad, ni al transporte de mercancías, "con el fin de asegurar la continuidad de la actividad económica y preservar la cadena de abastecimiento".

La medida parte de la activación del artículo 28 del Código de Fronteras Schengen, que permite establecer temporalmente los controles en las fronteras interiores en situaciones como la del actual estado de alarma por crisis sanitaria.

La medida no afecta ni al personal diplomático extranjero ni al transporte de mercancías.

El ministro del Interior indicó que se trata de una decisión que se ha tomado en coordinación con el resto de Gobiernos europeos. "El objetivo es garantizar la salud pública y doblegar la curva de infectados. Estoy convencido que lo vamos a conseguir a corto plazo, que unidos saldremos adelante", señaló Grande-Marlaska.

Además, aseguró que el Gobierno activará "todos los mecanismos precisos" para garantizar que cualquier español que esté en cualquier lugar del mundo pueda regresar a su lugar de residencia, y que lo haga "a la mayor brevedad"; incluyendo a los españoles en Reino Unido, recordando que a efectos fronterizos el Brexit no se aplica hasta el 31 de diciembre.

Fronteras aéreas y marítimas

Si bien los controles implantados por Interior no afecta a las fronteras aéreas y marítimas, el ministro destacó que "se tomarán las medidas precisas en el momento oportuno", apuntando que se pueden considerar todas las posibilidades en función de las circunstancias.

En una entrevista en la Cope este martes, ha recordado que la actividad de los aeropuertos ya está reducida un 50% y que la autoridad sanitaria sólo les ha recomendado cerrar las fronteras terrestres. "Nos encontramos con una realidad dinámica, por lo que las decisiones van adaptadas a las necesidades del momento concreto. Y con proporcionalidad", ha dicho.

La actividad en los aeropuertos está reducida a la mitad, pero no se descarta el cierre de fronteras por aire.

España ha suspendido, eso sí, los vuelos internacionales con las islas Canarias y las Baleares.

De momento, siete países de la Unión Europea, aparte de España, han notificado a la Comisión el establecimiento de controles en sus fronteras interiores: Austria, Hungría, República Checa, Dinamarca, Polonia, Lituania y Alemania.

Se evalúa la presencia del Ejército

En principio, las Fuerzas de Seguridad son las encargadas de realizar el control fronterizo, incluyendo también a Mossos d'Esquadra, Ertzaintza, Policía Foral de Navarra y policía local, que han quedado bajo de dirección de Interior tras la declaración del estado de alarma.

Sin embargo, Grande-Marlaska señalo que se estudiará en las próximas horas si es necesario que las Fuerzas Armadas refuercen dichos controles. De momento, apuntó, "se está evaluando".

En relación a Ceuta y Melilla, el ministro indicó que estas dos ciudades autónomas tienen una situación "especial" debido a su ubicación geográfica, pero que se está trabajando al respecto con el Ministerio de Movilidad para garantizar también la seguridad de los españoles que viven en ambas localidades.