Como una "organización criminal", así se refiere el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata al clan de la familia Pujol formado por el expresident de la Generalitat, Jordi Pujol, su mujer, Marta Ferrusola, y sus siete hijos. Por ello propone juzgarles por enriquecerse presuntamente con actividades corruptas aprovechando "su posición privilegiada" en la vida política, social y económica catalana para acumular un "patrimonio desmedido"

Considera que la familia actuó dentro de una estructura caracterizada por un centro de decisiones y diversos niveles jerárquicos (el primero los jefes, el segundo el responsable superior de gestionar las operaciones, el tercero los gestores beneficiarios de las cantidades ilícitas, y el cuarto los fiduciarios).

De la Mata destaca que la organización ha mantenido una perfecta coordinación entre todos sus integrantes y que se ha mantenido durante muchos años, lo suficiente para asegurar la efectividad de su finalidad que, dice, era claramente ilícita: obtener beneficios multimillonarios ilícitos mediante actividades falsarias y corruptas. Repasamos el quién es quién del entramado:

Jordi Pujol i Soley, el líder

De la Mata explica que el liderazgo de la organización estaba encarnado en el expresidente de la Generalitat, que dejó de ser molt honorable en 2014 tras confesar que su fortuna personal en el extranjero no se regularizó porque "nunca se encontró el momento".

Aseguraba que el origen de la fortuna estaba en una herencia de su padre, el abuelo Florenci, sin embargo, el juez de la Audiencia Nacional, señala en su auto de transformación en procedimiento abreviado que no existen indicios sólidos que acreditan esa herencia.: "A lo largo de la investigación no se ha aportado elemento alguno que permita contrastar la veracidad de esta versión, ni tampoco se ha suministrado explicación alguna razonable y contrastable por ninguna de las personas investigadas de esta familia", precisa en su escrito.

Paradójicamente, explica De la Mata, los investigados niegan tener conocimiento del lugar donde estuvo el legado; la entidad o entidades bancarias donde estuvo depositado o fue administrado; el momento y forma en que llegó a Andorra; y la cuenta o productos financieros en que estuvo invertido. Respecto al origen de los fondos, el juez lo sitúa en pagos ilícitos de terceras personas, en su mayor parte vinculadas con empresas, que realizaban pagos millonarios a la familia disimulados bajo estructuras societarias y utilizando paraísos fiscales.

Marta Ferrusola, "la madre superiora de la congregación"

De la Mata subraya el carácter preeminente de la madre del clan en la organización, así como el lenguaje figurado que utilizan para ocultar sus intenciones. Ferrusola se autodenominaba la "madre superiora de la congregación".

Así figura en una transferencia ordenada mediante orden manuscrita de Ferrusola al gestor bancario José María Pallerola Segón con la siguiente instrucción: "Reverendo Mosen, soy la madre superiora de la congregación, desearía que traspasases dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia, y él te dirá a quien se le ha de colocar".

Jordi Pujol Ferrusola, "el capellán de la parroquia"

Debajo de los padres, "y siguiendo sus instrucciones", se encontraba el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, denominado dentro de la familia como "el capellán de la parroquia", cuyas instrucciones seguían a su vez el resto de los hermanos.

Él era el responsable de la recepción y distribución de dinero, según el juez. De hecho, el primogénito ha admitido que todas las operaciones en las cuentas de Andorra y buena parte de los "negocios" en que invirtió durante años estuvieron directamente relacionados con el patrimonio económico que gestionaba para sí y su familia.

También tenía capacidad para dar instrucciones a los gestores bancarios sobre las cuentas de los miembros de la familia,

Oriol Pujol Ferrusola

Fue secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña entre el 24 de marzo de 2012 y el 19 de marzo de 2013, pero se vio obligado a dimitir del cargo al ser imputado en el 'Caso de las ITV' por un delito de tráfico de influencias.

Ingresó en prisión en enero de 2019, pero cumplió solo unos meses porque la Generalitat de Cataluña, en contra del criterio de la Fsicalía, le concedió el tercer grado que, aunque fue revocado, se le volvió a conceder.

Oleguer Pujol Ferrusola

El menor de los hermanos, está investigado desde 2014 por un presunto delito de blanqueo de capitales por la compra en 2007 de unas oficinas del Banco Santander en Cataluña por más de 2.000 millones de euros. En esa época también se le comienza a vincular con el 'caso Pujol', de hecho algunos le señalaban como la persona que manejaba la fortuna financiera de la familia.

Fue detenido en octubre de 2014 y su domicilio registrado fue registrado por la policía, pero finalmente fue puesto en libertad con cargos el mismo día de su arresto.

El resto de los hermanos

Los otros cuatro hermanos han mantenido un perfil algo más bajo, pero según explica el juez de la Audiencia Nacional, al igual que Oriol y Oleguer, Josep, Pere, Marta y Mireia seguían las instrucciones de su hermano mayor sin perjuicio de su participación individual en determinados negocios u operaciones.

Todos, según apunta el juez, gestionaron los capitales que eran distribuidos" por el primogénito y tomaron "decisiones a lo largo de los años para mantener oculto su patrimonio ilícito".

Otros colaboradores

El juez también señala que otras personas colaboraron estrechamente con la organización, con carácter transversal, permanente y sistémico, aportando sus estructuras mercantiles y fingiendo como intermediarios para asegurar la opacidad de los pagos y servir de parapeto a los auténticos beneficiarios de las operaciones.

Al margen de la familia Pujol Ferrusola al completo, el magistrado procede también contra otras 18 personas que habrían participado o colaborado en las actividades ilegales, entre ellos la exmujer de Jordi Pujol Ferrusola, Mercé Gironés, o los empresarios Luis Delso Heras, Carlos Sumarroca Coixet y Carlos Sumarroca Claverol. En cambio, archiva la causa para Ramón Gironés, Ana Vidal y Amelia Barrigón.

Según el auto, la investigación, que se ha alargado más de siete años, ha acreditado que parte de esas presuntas "actividades corruptas" que habría cometido la familia coincidieron en el tiempo con la Presidencia de la Generalitat que ostentó Jordi Pujol entre 1980 y 2003.