Esperanza Aguirre repite una y otra vez que no hubo "ninguna financiación ilegal" que a ella le "conste en el Partido Popular de Madrid" pero según apunta 'Vozpopuli', la investigación del caso Púnica destapa nuevas supuestas vías de financiación ilegal del PP madrileño que estrechan el cerco sobre Esperanza Aguirre.

Los papeles de Granados, investigados por el juez, reflejan varios pagos que superan el millón de euros y que recibió el entonces gerente del partido Beltrán Gutiérrez. "Al haber nombrado a más de 500 altos cargos pues dos me han salido rana" aseguraba Esperanza Aguirre.

Según 'El Mundo', estos pagos podrían llegar a dos millones de euros y estarían relacionados con el entorno del empresario Juan Miguel Villar Mir, concretamente de su yerno.

Anticorrupción sigue buscando más pruebas, según 'La Razón', se están analizando decenas de pendrives, dónde habría más datos de la supuesta contabilidad 'B' que llevaba a cabo Francisco Granados, y que no constaba a la expresidenta madrileña: "Estaba demasiado interesada en que se cumplieran los compromisos del programa electoral que por cierto se han cumplido pues ha habido personas que yo por confiada están puestas en tela de juicio" dice Aguirre.

Desde las filas populares hay voces que piden que se limpie el partido, como Javier Matoro que asegura que apuesta "por pasar página de una vez se lleve a quien se lleve esto por delante porque es necesario depurar, limpiar y hacer las cosas de otra manera". Y es que, asegura "que el coste sin duda merece la pena".

Las siglas del Partido Popular intentan alejarse por ahora sin éxito de la sombra de la corrupción.