La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha presidido este jueves una Conferencia Sectorial telemática en la que ha acordado con los consejeros autonómicos del ramo la creación de un grupo de trabajo para abordar el desarrollo del próximo curso después de que el final del presente curso se haya visto afectado por la crisis sanitaria del coronavirus.

Según ha explicado el Ministerio de Educación en una nota, el grupo de trabajo elaborará varios planes de actuación teniendo en cuenta tres posibles escenarios y deberán estar listos antes de las vacaciones estivales.

Primer escenario

El primer escenario es que la evolución de la pandemia permita que la actividad educativa se lleve a cabo de manera presencial en los centros educativos sin la obligación de mantener la distancia interpersonal.

Segundo escenario

Que la evolución de la pandemia continúe obligando a mantener la distancia interpersonal en todos los centros educativos como medida de prevención para evitar contagios.

Educación señala que si la evolución de la pandemia continúa obligando a mantener la distancia interpersonal, sería necesario adoptar medidas como optimizar todos los espacios del centro educativo, combinar la actividad presencial con la actividad a distancia o adecuar los horarios para cumplir las condiciones sanitarias establecidas y garantizar la continuidad de la formación. La situación requeriría además dotar a los centros de equipamiento higiénicosanitario para el personal y el alumnado; establecer medidas de higiene y control sanitario; elaborar protocolos de movilidad para el acceso y salida y para el interior del centro y dar formación al profesorado y alumnado sobre los requisitos higiénicosanitarios establecidos.

Tercer escenario

Mientras que el tercero contempla que la evolución de la pandemia impida el desarrollo de la actividad educativa presencial en algún momento del curso 2020-2021 debido a algún rebrote de la enfermedad que obligue de nuevo al confinamiento.

Educación destaca que en cualquier caso será necesario adaptar los currículos y las programaciones de los cursos, áreas y materias para recuperar los déficits ocasionados por la importante alteración que provocó la brusca suspensión de la actividad educativa presencial de este curso.

Y es que la incertidumbre está marcando el final de un curso escolar atípico. Desde este lunes, las comunidades en fase 1 pueden abrir sus centros educativos para desinfectar y trabajos administrativos.

Refuerzo en la fase 2

Mientras que con la fase 2, prevista como pronto a finales de mayo, algunos alumnos de cuarto de la ESO, segundo de Bachillerato, segundo de Formación Profesional podrán volver voluntariamente a las aulas para recibir clases de refuerzo en pequeños grupos. La Conferencia Sectorial ha analizado esta posibilidad y, según señalan, ha habido un respaldo mayoritario esta decisión por la importancia académica de estos cursos que suponen titulación y cambio de ciclo.

Igualmente estarán abiertos los centros para los alumnos de Infantil hasta 6 años y de educación especial para familias que acrediten que los progenitores tienen que realizar un trabajo presencial sin posibilidad de flexibilización.

Incógnitas en la desescalada escolar

Sin embargo, ante las incógnitas sobre cómo se van a llevar a cabo esas fases, tanto los sindicatos docentes como las organizaciones estudiantiles se oponen a las clases presenciales en junio porque exponen a riesgos de salud tanto a profesores como alumnos.

En cuanto a la prueba de acceso a la universidad, EBAU, y algunas pruebas de acceso a ciclos formativos de Formación Profesional u otras enseñanzas, será cada comunidad autónoma la responsable de desarrollarlas en las mejores condiciones para el alumnado y el profesorado presente.

El Ministerio de Sanidad ya ha trasladado indicaciones para que se mantengan dos metros de separación, medida se mantendrá mientras no existan otros métodos más efectivos en la prevención de contagios como una vacuna, a la que Celaá aludió la semana pasada en una entrevista al diario '20 Minutos'.

Desde las comunidades autónomas hay distintas posturas: mientras que País Vasco ha decidido delegar en cada centro educativo la decisión sobre la vuelta a las clases, la portavoz del Gobierno extremeño, Isabel Gil, ha comentado que se tienen "muchas dudas de cómo acometer" esta desescalada educativa.

Entre tanto, la Asociación Española de Pediatría ha emitido una propuesta para la 'vuelta al cole' que, defienden, debería hacerse por edades. En el texto se contempla el uso de mascarilla en el recreo y que la entrada y salida del colegio se haga de manera escalonada, para evitar las aglomeraciones que generalmente se forman en las puertas de los centros. Además, señalan la importancia de ventilar las aulas constantemente y de exigir el lavado de manos con agua y jabón de manera regular.

Unas propuestas que deberá valorar la Conferencia Sectorial que se reúne por tercera vez desde que el pasado 16 de marzo se suspendieran las clases presenciales en toda España.

La última reunión, celebrada el pasado 15 de abril, ya abordó la manera de cerrar este curso alterado por el coronavirus y terminó con un acuerdo anunciado por la ministra Celaá para que la "promoción general" fuese la norma general a final de curso y el tercer trimestre, que los estudiantes siguen desde casa, sea considerado de "repaso y refuerzo".

Pero un día después, el Ministerio admitía que algunas comunidades como Euskadi y las gobernadas por PP y Ciudadanos (Andalucía, Castilla y León, Madrid y Murcia) se descolgaban del acuerdo. Estas últimos reclamaron a Celaá que se concretara criterios comunes de evaluación para toda España.