El presidente de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès, ha urgido al Gobierno central a dictar la obligatoriedad del teletrabajo de forma inmediata para aquellos trabajos en los que sea posible para hacer frete a esta tercera ola de la pandemia. En el caso de que no se "atreva" a dar el paso, desde Cataluña instan al Ejecutivo central a que transfiera las competencias para poder hacerlo.

Tal y como ha destacado Aragonès, en una entrevista con EFE, considera que esta medida debería haberse tomado "hace semanas", cuando los cifras de contagios comenzaron a elevarse.

Además, el president en funciones asegura que si se eleva el porcentaje de teletrabajo "desde el 8 o 10 % actual a un 30 %", se podría reducir la movilidad y evitar algunas de las restricciones de actividad tomadas para frenar la pandemia.

Junto con la medida de la obligatoriedad del teletrabajo, Cataluña pedirá al Gobierno central que los ERTE se extiendan más allá de finales de enero y sus prestaciones se abonen sin demoras, y que haya "ayudas directas" a empresas y otros colectivos perjudicados. Así, pide al Ejecutivo que actúe en consecuencia y no haga "dejación de funciones".

Dentro de a propia comunidad se ha anunciado un confinamiento municipal que entrará en vigor entre el 7 y el 17 de enero. También avanzó que destinará 36 millones en ayudas para los sectores afectados.

En esta línea, el vicepresidente del Govern y conseller de Economía asegura que "Cataluña no es Alemania, pero si fuera un Estado independiente tendríamos los recursos para poder hacer frente a las pérdidas de facturación de los sectores afectados".