Rafael Catalá, en declaraciones a los periodistas, ha dejado claro que el Gobierno en funciones cumplirá su obligación y puede tomar todas las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de la ley, de modo que impugnará toda medida o norma que se apruebe en Cataluña si considera que contraviene la Constitución.

El ministro ha recordado que el Tribunal Constitucional anuló la declaración soberanista del Parlament catalán, por lo que la apuesta por retomarla que ha hecho el nuevo presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, es una falta de respeto a ese tribunal y demuestra que su agenda está orientada de nuevo al conflicto.

Y, ante ese escenario, ha opinado que todos los demócratas deben unirse en defensa de la Constitución y la unidad de España. "Tenemos que estar especialmente unidos para que nadie pueda ni siquiera imaginar que existen momentos de debilidad en las instituciones o en el Estado de Derecho, que algunos pueden aprovechar para llevar adelante proyectos que son claramente inconstitucionales", ha manifestado.

Ante el desafío soberanista, el ministro ha considerado muy conveniente que haya un gobierno que tenga todo el apoyo parlamentario para ser capaz de llevar adelante la agenda de reformas y la defensa de la Constitución. En ese contexto, ha considerado que la investidura del nuevo presidente habría que hacerla con la máxima agilidad posible y los partidos constitucionalistas deberían ser capaces de ponerse de acuerdo.

"Deberíamos ser capaces de encontrar esos elementos comunes en los aspectos mas relevantes para asentar esta nueva etapa con desafíos en la política económica, empleo, servicios públicos y sobre todo en la defensa de la unidad de España", ha añadido.