Tras los numerosos casos detectados en España de cargos públicos que se han vacunado contra el coronavirus de forma fraudulenta, saltándose el protocolo de vacunación, la duda que plantean algunas administraciones es la de si administrar a estas personas la segunda dosis de la vacuna, o no hacerlo. Quien lo ha decidido ya es Castilla y León, que ha anunciado que retrasará la segunda dosis hasta que "les toque", en función del grupo de riesgo al que pertenezcan estas personas.

La consejera de Sanidad de la comunidad, Verónica Casado, ha puntualizado que de esta manera se evitará que se beneficien nuevamente de una dosis que le corresponde a las personas preferentes en el calendario de vacunación, aunque ha recalcado que los errores o irregularidades son "muy pequeños". Además, la consejera ha advertido que cada caso se estudiará para saber si es fruto del error de la picaresca.

La postura que adopta hoy Castilla y León es compartida por la que Ximo Puig, presidente de la Generalitat valenciana, ha venido defendiendo desde que salieron a la luz más de un centenar de casos de vacunados irregulares en la Comunidad Valenciana. En una entrevista en El Objetivo, Puig justificó así su decisión: "No se trata de dársela a una persona, se trata de dársela a una persona que puede salvar la vida".

Por eso, el presidente de la región cree que "si no hay una consideración de carácter médico que influya negativamente en la persona que, aunque sea irregularmente, ha obtenido la vacuna, sigo siendo partidario de que se vacune a quien lo necesita". Además cree que cuando les corresponda verdaderamente vacunarse "ya habrá más vacunas y posibilidades de dar respuesta".

Pero desde el ministerio de Sanidad, Fernando Simón, la recomendación es la contraria: aboga por que se administre la segunda dosis a los políticos, funcionarios y sanitarios jubilados que han sido vacunados saltándose el protocolo. Simón cree que de esta manera se evitaría cometer dos errores.

"Entiendo que las personas que hayan podido vacunarse cuando no debían tienen que asumir la responsabilidad pero desde mi punto de vista consideraría que sería un error cometer dos fallos: vacunar antes de tiempo a gente y no ponerle la segunda vacuna", defendió en rueda de prensa al ser cuestionado por el asunto.