Arranca el juicio por la mayor trama de corrupción urbanística de Alicante. En el banquillo se sientan dos exalcaldes de la ciudad levantina, Luis Díaz Alperi y Sonica Castedo, a los que les piden 10 años de cárcel por dar un trato de favor empresario Enrique Ortiz.

Según la investigación, modificaron el Plan Urbanístico (PGOU) entre los años 2007 y 2010 a cambio de regalos del empresario valenciano como ropa de marca, botellas de champán Dom Pérignon.

Estos regalos se recogen en las conversaciones telefónicas que interceptó la Policía en su investigación. La práctica que hacía extensiva al resto de concejales y de esta manera, Ortiz tenía acceso a información privilegiada, pedía cambios en el plan urbanístico y los alcaldes los incorporaban antes de aprobarlos.

Pero estas conversaciones podrían no tener valor durante el juicio. En la pieza del mismo caso que juzgaba la adjudicación del contrato de basuras en Orihuela, fueron anuladas, lo que desembocó en la absolución de 34 acusados.

De hecho Enrique Ortiz había llegado a un acuerdo con la Fiscalía por el que reconocía los delitos de cohecho y tráfico de influencias por los que le piden ocho años de cárcel. Pero hoy se ha retractado de esa confesión a la espera de la resolución del tribunal para la que habrá que esperar a la segunda sesión del juicio, el próximo 7 julio.