La decisión del juez de enviar a prisión a los siete CDR detenidos por delitos de terrorismo llegó inmediatamente al pleno del Parlament, donde se celebraba el debate de política general. El debate acabó con una fuerte bronca entre diputados independentistas y la bancada de Ciudadanos, pero la tensión llegó desde el primer momento en conocerse la información.

La CUP ha sido la primera formación en reaccionar y lo ha hecho de manos de Carles Riera, que pedía la suspensión inmediata del pleno para que se reuniera de forma urgente la Junta de Portavoces. Ante la negativa de Roger Torrent, decidieron abandonar el hemiciclo.

Las votaciones siguieron su curso y al finalizar, fueron Gemma Geis (JxCat) y Sergi Sabrià (ERC) quienes solicitaron, como había hecho antes la CUP, una reunión de la Junta de Portavoces para abordar una respuesta a la decisión del juez del envío a prisión de los CDR.

Precisamente por el envío a prisión fueron diputados de Junts per Catalunya y de ERC, entre los que estaba Quim Torra, los que se pusieron de pie a gritos de "libertad" a favor de los CDR detenidos. Y precisamente este hecho fue el que desató el mayor momento de tensión.

El líder de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, ha manifestado su "inmensa vergüenza" por estas muestras de apoyo a los encarcelados y ha dicho sentirse "amenazado por aquellos que respaldan el terrorismo".

Quien intentó templar los ánimos fue Miquel Iceta, que pidió que la Cámara "sea la sede del respeto, los derechos y las libertades de todos, y por tanto, también de la presunción de inocencia. Pero sus palabras no tuvieron el efecto que esperaba, porque Carrizosa siguió protestando hasta que Roger Torrent, tras llamarle tres veces al orden, le expulsó del hemiciclo.

Toda la bancada de Ciudadanos se marchó con él mientras cruzaban acusaciones con los diputados independentistas en un pleno en el que se ha votado una propuesta impulsada por los independentistas para que la Guardia Civil abandone Cataluña. Ha salido adelante con los votos de la CUP, ERC y JxCat.