Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, ha abandonado esta noche España en un avión desde el aeropuerto de Pamplona y ya está en Argelia, según ha confirmado su entorno. Ghali ha dejado el territorio tan solo unas horas después de someterse a un interrogatorio en la Audiencia Nacional por dos querellas en las que se le acusaba de genocidio y de crímenes de lesa humanidad, entre otros delitos. Y lo ha hecho con libertad, dado que el juez Pedraz ha rechazado imponerle medidas cautelares o prisión preventiva tras su declaración.

El autoproclamado líder de los saharauis ha puesto rumbo a Argelia en un vuelo programado a las 01:30 horas, en un avión civil argelino de una delegación diplomática (un Hawker 1000B medicalizado, de la compañía de aerotaxi francesa Airlec, procedente de Burdeos). Esta aeronave le ha trasladado a Argel, país en el que se instalará un tiempo, antes de marchar a la zona del Sáhara Occidental, para recuperarse completamente del COVID-19. Por esta razón, seguirá en un centro médico en territorio africano. El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, ha confirmado que la salida del hospital de La Rioja donde se encontraba Ghali no fue elegida por él, sino que fue el propio centro el que le dio el alta médica.

Ante la polémica generada por el tratamiento contra el coronavirus que ha recibido Ghali en España y su posterior traslado a Argel, que ha agravado la crisis diplomática entre España y Marruecos, Arabi ha afirmado que "se están mezclando muchas cosas". Así se ha expresado especialmente en relación a ese avión que partió de Argel con destino a Logroño supuestamente con la intención de recoger a Ghali antes de que se confirmara la decisión del juez sobre su puesta en libertad. "La gente aficionada a películas de ficción y espías puede verlo así, pero para nosotros no tiene nada que ver. Es una cuestión administrativa y la información no es como se está contando. Cuando se han solventado cuestiones administrativas, el vuelo ha regresado y lo ha llevado de vuelta", ha sostenido.

Según el delegado del Frente Polisario, el autoproclamado presidente saharaui volvería a España si así lo piden las autoridades: "Es un proceso judicial y hay que respetarlo y acatar las decisiones judiciales, cosa que no sucede por la otra parte. Si se necesita su presencia, evidentemente acudirá", ha asegurado Arabi. En este sentido, ha sostenido que Marruecos ha "instrumentalizado" su presencia en España, y critica los métodos del país africano para ejercer "presión política": "Utiliza para ello vidas humanas inocentes, entre ellos menores. Eso sucede a ojos del mundo, pero en el Sáhara ocupado sucede lo mismo con violación de derechos humanos y con la ausencia de observadores internacionales".

Marruecos ocupa ilegalmente nuestro país, y España es responsable de esa descolonización inacabada"

Abdulah Arabi (delegado del Frente Polisario en España)

El delegado del Frente Polisario también ha aprovechado para defender la postura de Ghali, alegando que las informaciones publicadas en los últimos días, que explicitan que el autoproclamado presidente saharaui entró en España con una identidad falsa, no son ciertas: "Se sigue hablando de una falsificación que no ha existido", denuncia. Con respecto al conflicto diplomático, que alcanzó su punto máximo con la llegada masiva de migrantes a Ceuta, Arabi ha insistido en que el líder del Frente Polisario no fue el epicentro de la disputa.

"La causa esencial de la crisis en España no es esa. Es la excusa perfecta para llevar a cabo una serie de intenciones con el objetivo de condicionar posicionamientos políticos", ha indicado, y ha añadido: "Hemos respetado la cuestión humanitaria de nuestro presidente porque queríamos que pudiera volver". Así las cosas, Para Arabi, todo lo ocurrido "no es ajeno al contencioso del Sáhara Occidental", y ha lanzado un duro mensaje contra la diplomacia española y marroquí: "Marruecos ocupa ilegalmente nuestro país, y España es responsable de esa descolonización inacabada".

Así ha sido la vuelta del líder de Brahim Ghali

El Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó este martes que sobre las 21:30 horas Ghali había recibido el alta médica del hospital de Logroño en el que permanecía ingresado -el complejo de San Millán-San Pedro- desde el pasado 18 de abril a consecuencia de la enfermedad. Precisamente, desde el Gobierno han querido recordar que el máximo responsable del Polisario "llegó a España en situación crítica y fue acogido por razones humanitarias". Asimismo, han señalado que, dado que Pedraz ha decidido no dictar medidas cautelares, Ghali "no tiene restringida su libertad de movimientos". Y, de hecho, ha abandonado el país con la misma documentación con la que llegó a España.

Exteriores también ha comunicado que las autoridades marroquíes "han sido informadas de la salida de Ghali de España a través de los cauces diplomáticos". En esta misma línea se ha expresado unos minutos después de conocerse esta información el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos. En una entrevista concedida al programa 'La noche en 24 horas', el dirigente ha señalado que "lo que se ha procurado es una atención humanitaria que acaba cuando esta ya no es necesaria". La llegada del líder del Frente Polisario a España desató una crisis prácticamente sin precedentes con Rabat.

Una situación que derivó en una escalada de tensión por la entrada masiva de miles de migrantes en Ceuta tras la apertura de las fronteras marroquíes. Este lunes, el conflicto pareció ir a mayores cuando el Ministerio de Exteriores del país vecino emitió un comunicado en el que afirmaba que la razón de esta "grave crisis" diplomática iba más allá. Es decir, que el problema no comenzó con la llegada del líder del Frente Polisario ni termina con su partida. En ese mismo escrito, denuncian "segundas intenciones hostiles de España con respecto al Sáhara marroquí" y reclaman que el Gobierno español confirme su posición y su postura respecto a esta cuestión.

El comunicado no se quedaba ahí, pues comparaba este hecho con el 'procés' catalán. "¿Cuál habría sido la reacción de España si un representante del separatismo hubiera sido recibido en el Palacio Real marroquí?", critican. Por su parte, el Gobierno de España no ha querido ceder ante las declaraciones de Marruecos. Fue de hecho Pedro Sánchez quien calificó lo sucedido de "inaceptable" y respondió de forma rotunda que "la confianza no se construye si, por una desavenencia en política exterior, no se respetan las fronteras y se permite la entrada de inmigrantes en España".