El bono joven de alquiler, consignado con más de 200 euros en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2022 que ha aprobado el Consejo de Ministros, no estará limitado por el precio del contrato de arrendamiento.

Si bien la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, había explicado en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que se aplicaría a contratos de arrendamiento con un límite de "en torno a 600 euros", el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, y el de Hacienda, han rectificado después la información. Aseguran que este anuncio de Montero se ha producido por error.

El límite de 600 euros al que la ministra ha hecho referencia es el de la ayuda al alquiler que contiene el Plan Estatal de la Vivienda 2022-2025, ampliable a 900 euros.

Lo que sí parecen mantenerse como requisitos indispensables a la hora de acceder a este bono, es que el beneficiario deberá contar con un contrato de empleo y encontrarse dentro de un cobro de retribuciones consideradas vulnerables desde el marco del Iprem.

El bono está dotado con 250 euros mensuales y va dirigido a los jóvenes de entre 18 y 35 años con salarios inferiores a 23.725 euros, para facilitar su emancipación.

"Vamos a facilitar, tratar de completar la parte de su sueldo que un un salario de este tipo permite destinar al alquiler", ha señalado. Montero ha apuntado que, una vez que se desarrolle el reglamento "ya se verá cómo se solicita y cómo se coordina con las comunidades autónomas".

En alusión a las críticas que ha recibido esta ayuda, entre otros, del PP, la ministra ha afirmado que "se nota que no recorren las calles, los pueblos y están fuera de la realidad". En esa línea, ha recordado que hay jóvenes que con sus salarios precarios no pueden emanciparse en las grandes ciudades, "y en particular en entornos de zonas tensionadas".