El Congreso de los Diputados ha solicitado este jueves al Gobierno que retire las medallas a Billy el Niño. La petición de anulación de las condecoraciones al torturador franquista recientemente fallecido por coronavirus ha salido adelante después de que PSOE y Unidas Podemos acordaran con Ciudadanos una enmienda transaccional y ha recibido también el apoyo de ERC, Junts, PNV, Más País, Bildu, Compromís y BNG.

Antonio González Pacheco recibió cuatro medallas en honor a su carrera policial, unos reconocimientos que incrementaron su pensión un 50%, incremento del que se benefició hasta su muerte el pasado 7 de mayo. La primera la recibió en 1972 y elevó su pensión un 10%, mientras que las otras tres se las concedieron con la democracia restaurada: en 1977, consiguió una Medalla de Plata al Mérito Policial, y aumentó su pensión otro 15%; en 1980, recibió una condecoración que, como la primera, hizo crecer su pensión otro 10%; en 1982, logró una Medalla de Oro que supuso un plus del 20% de beneficios en su jubilación.

Además, en 1977, el Ministerio del Ejército le concedió la "Cruz al Mérito Militar", un distintivo normalmente destinado a los miembros de las Fuerzas Armadas.

González Pacheco alias Billy el Niño fue uno de los torturadores más temidos de la dictadura, consiguió un puesto de funcionario en prácticas tras pasar una oposición en 1969. En tres meses se convirtió en subinspector segundo y, a partir de ahí, comenzó una escalada de méritos basados en detenciones, desarticulación de grupos comunistas o represión de estudiantes en los años más intensos de las protestas callejeras en España.

Un trabajo que fue premiado con felicitaciones públicas y dinero en metálico y que le llevó a adelantar "500 puestos en el escalafón" en la Brigada Político-Social dos meses antes de la muerte de Franco "por méritos", según consta en su hoja de servicios.

¿Por qué no le han sido retiradas hasta ahora?

El Gobierno de Pedro Sánchez se comprometió al inicio de la legislatura a retirarle las medallas, sin embargo, poco después admitieron dificultades porque, explicaron, no encontraban una vía legal para hacerlo porque no está regulado legalmente.

Por ello comenzaron a mostrarse partidarios a esperar a la reforma de la ley de memoria histórica y plantearon que contemplase la retirada de condecoraciones y sus beneficios a quienes tuvieron conductas contrarias a los valores democráticos, y es que, en el caso de las medallas, la legislación española no permite la retirada de una condecoración ipso facto (fundamentalmente porque la misma ley que ampara estas condecoraciones no preveía su retirada).

Sin embargo, la indignación provocada porque González Pachecho muriera con las medallas al cuello motivó el impulso de la proposición no de ley como alternativa para tramitar con celeridad su retirada, el día de su muerte el vicepresidente segundo del Gobierno y secretario general de Podemos, Pablo Iglesias señalaba que su muerte "sin haber sido juzgado, con sus medallas y privilegios intactos, es una vergüenza para la democracia y también para nosotros como Gobierno" por lo que pedía perdón a sus víctimas, "luchadores por la democracia y la justicia"

De hecho, al día siguiente de su muerte, Iglesias aseguró que estaba "haciendo lo posible y lo imposible para que a la mayor brevedad las medallas y honores le sean retirados a título póstumo" y dijo sentir "vergüenza por no haber llegado a tiempo para que personas como Chato Galante pudieran ver cómo se retiraban las medallas y los honores".

Finalmente el primer paso para que esto suceda ha llegado un mes después de su fallecimiento, por lo que la Cámara Baja considera haber mostrado "conductas incompatibles con los valores democráticos y los principios de protección de los Derechos Humanos".