Pablo Casado tenía la esperanza de aguantar el temporal hasta la celebración del Congreso Ordinario, pero lo que se ha encontrado en el día de hoy ha sido con el goteo de miembros de su partido que se han bajado del barco. Andrea Levy, presidenta del Comité de Derechos y Garantías del PP, Belén Hoyo, miembro del Comité de Dirección Nacional del Partido Popular, y Ana Vázquez Blanco, responsable de la Secretaría Ejecutiva del Partido Popular en el Exterior, han presentado su dimisión.

Lo han hecho tras advertir en la reunión de este lunes de que, si no se convocaba un Congreso Extraordinario, dimitirían. Una exigencia que también pronunciaron Javier Maroto, Cuca Gamarra y Ana Pastor.

La primera dimisión que se ha dado en el núcleo duro de Pablo Casado desde que estallara la guerra entre Génova y la Puerta del Sol ha sido la de Belén Hoyo.

Hasta hace solo cinco días, Hoyo mostraba su apoyo en público a Pablo Casado, con publicaciones como esta: "España necesita más que nunca un PP fuerte y unido para desalojar al sanchismo de Moncloa. Pablo Casado es garantía de futuro para el centro derecha y con él conseguiremos el objetivo de cambiar el desastroso rumbo al que nos ha llevado este gobierno socialcomunista".

El caso de Andrea Levy es similar. Si hace unos días decía sentir "gran orgullo" de formar parte del equipo de Casado, al que consideraba que sería "el mejor presidente para España", este martes, a través de su Twitter, confirmaba su renuncia en el Comité de Dirección del partido. "Lamento con mucho dolor y tristeza el espectáculo dado estos días. No lo merecen nuestros afiliados ni nuestro país", apostillaba.

Otra de las dimisiones que se ha producido ha sido la de Ana Vázquez Blanco, responsable de la Secretaría Ejecutiva del Partido Popular en el Exterior

En una publicación en redes ha querido agradecer a Pablo Casado "la confianza depositada", pero, dado que "no hay cambios", ha decidido presentar su dimisión.

Esta diputada también era cercana al entorno del presidente del PP. De hecho, el pasado 18 de febrero compartió un tweet publicado por la cuenta del partido en el que se mencionaba la entrevista de Casado tras estallar su guerra con Ayuso. "La gente lo que quiere es que saquemos a España de esta crisis y lo tenemos que hacer unidos. Me comprometo a resolver esta cuestión y a unir el partido", rezaba la publicación.

Sin embargo, esta mañana, unas cinco horas antes de anunciar su dimisión, ha difundido un comunicado en el que se pide la celebración del Congreso Extraordinario. "Necesitamos más que nunca ilusionar a millones de españoles, millones de españoles que creen que hay alternativa a Sánchez. Necesitamos un partido unido y grande a la altura de un gran país, que es España. Necesitamos cambiar el rumbo", ha señalado en un mensaje en redes.

Pablo Casado se queda solo

Pablo Casado ha perdido el apoyo de dos de sus puertos claves, Valencia y Andalucía. Y personajes como Fran Hervías, ex secretario de organizaciones de Ciudadanos, fichado por García Egea en medio de la moción al gobierno murciano que el jueves mostraba su apoyo a Casado hoy le daba la espalda.

Una fuga de apoyos que marcan el rumbo de Casado y no le dejan más salida que la de celebrar un congreso para elegir al nuevo presidente del Partido Popular. Es lo que llevan pidiendo los líderes autonómicos desde que estallara la guerra con Isabel Díaz Ayuso y lo que ya plantea su núcleo duro.

Tras más de ocho horas de reunión en el Comité de la Dirección Nacional, el líder del PP ha convocado la Junta Directiva Nacional. La celebración de esta junta será el paso previo a la convocatoria de un Congreso Nacional.