El banco suizo Mirabaud reflejó que los 100 millones de dólares, unos 65 millones de euros, ingresados en la cuenta de la que fue beneficiario Juan Carlos I correspondían con una "cantidad enviada por el rey Abdalla de Arabia Saudí como regalo según la tradición saudí a otras monarquías".

Así lo recoge 'El Español', que ha accedido al informe de la apertura de la cuenta, que se produjo a petición de Arturo Fasana el 6 de agosto de 2008.

Según el citado medio, Fasana y el abogado Dante Canonica crearon la fundación panameña Lucum, siendo los únicos que aparecían en las órdenes de pagos y retiradas de dinero, excepto en el caso de la transferencia de fondos a Corinna Larsen.

Fue dos días después de abrir esta cuenta cuando se le transfirieron los 100 millones de dólares, unos 65 millones de euros, procedentes del Ministerio saudí de Finanzas. Según declaró ella ante la Fiscalía suiza, fue un "regalo" que le hizo el monarca para asegurarle su futuro y el de sus hijos.

Esta cantidad ya constaba en el informe del banco Mirabaud sobre la apertura de dicha cuenta. Según explicó Dante Canonica ante Yves Bertossa, fiscal de Ginebra, la cantidad fue comunicada por el entonces embajador de Riad de Estados Unidos a Arturo Fasana.

En el informe de la cuenta constaba el nombre de la Fundación Lucum y la identidad de 'J.Carlos de Borbón y Borbón

El documento bancario, apunta 'El Español', tenía cuatro hojas y en la primera de ellas constaba el nombre de la Fundación Lucum como titular de la cuenta y, manuscrita, la identidad de 'J. Carlos de Borbón y Borbón' como beneficiario económico de la entidad panameña.

La cantidad de este "regalo" habría sido excluida de la herencia de Juan Carlos I, especificándolo en una cláusula de un contrato firmado por ambos. En ese contrato "el donante (Juan Carlos I) es el primer beneficiario de una Fundación que posee activos bancarios estimados a día de hoy en más de 65 millones de euros". "El donante", añade, "desea hacer una donación irrevocable de estos activos a la donataria (Corinna Larsen), que ha aceptado".

La examiga del rey puntualizó en la declaración que Juan Carlos I le hizo un "regalo" a modo de "gratitud y amor": "Era consciente de que había hecho mucho por él; tenía todavía la esperanza de poder recuperarme", aseguró ante el fiscal. Sin embargo, defendió que, en ningún caso, el rey trataba de deshacerse de ese dinero.

Suiza investiga la transferencia del rey emérito a Bahamas

El mismo fiscal ante el que declaró el abogado Canonica investiga la transferencia de 3,5 millones de euros desde la cuenta de la Fundación Lucum a una cuenta de Bahamas. Según documentos de la investigación a los que ha accedido 'El País', también se está analizando si dicha cantidad de dinero terminó en otras cuentas de titulares desconocidos.

Así, la Fiscalía del Cantón de Ginebra investiga por un presunto delito de blanqueo agravado a Canonica, a Arturo Fasana y a Corinna Larsen, al ser la receptora final de los 65 millones de euros de Arabia Saudí.

Según esta investigación, 39 de estos 65 millones terminaron en una cuenta de Corinna en el FieldPoint Private Bank de Nueva York, mientras que 11 de ellos a antiguas cuentas de la examiga del monarca en Reino Unido. Sin embargo, hasta ahora no se ha aclarado por qué se transfirieron 3,5 millones a la sociedad Dolphin de Canonica en Bahamas.