"Que se muera la vieja zorra ya", "hija de la gran puta, roja de mierda, mal marida" o "es terrible que no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros", fueron algunos de los comentarios que llevaron a tres policías municipales de Madrid al banquillo.

Además, en el chat en el que hicieron estos comentarios hablaban de "comenzar las cacerías de guarros" o de "tirar al mar a los moros" y los "hijos de la gran puta que los defienden". En el vídeo que acompaña a estas líneas recordamos el caso, que salió a la luz en el mes de diciembre de 2017.

Uno de sus compañeros fue el que destapó la conversación, lo que le llevó a recibir varias amenazas: "Antes de cura he sido monaguillo y conozco a gente mala, muy mala. Cuidadito conmigo que no llegas ni a la jubilación anticipada que tanto añoras".

Además, el secretario general de CCOO de Madrid denunció amenazas a Emiliano Herrero, el secretario de la sección sindical, al que se dirigían en estos términos: "Es el que estuvo en la SectaTV para poner a todos los ciudadanos en contra haciéndoles creer que somos unos nazis criminales".

Tras lo ocurrido, el Ayuntamiento de Madrid les retiró la placa y la pistola y les abrió un expediente disciplinario. Tras esto, se sentaron en el banquillo como imputados, pero la Audiencia Provincial de Madrid archivó la causa de forma definitiva al considerar que los comentarios fueron únicamente en un ámbito privado y que no eran expresiones amenazantes.

Ahora el caso ha vuelto a dar un nuevo giro. Según avanza 'eldiario.es', desde el pasado 1 de agosto los tres están ejerciendo de nuevo como policías. El expediente se ha cerrado después de haberles tomado declaración y de concluirse definitivamente la vía penal.

El documento elaborado tras la investigación, recogido por el citado medio, apunta que el nuevo director de la Policía Municipal ha cerrado el expediente por "no resultar reprochable la conducta que se imputaba", considerando innecesario valorar "las manifestaciones y comentarios".