El Partido Popular insiste en criticar a Reyes Maroto por haber denunciado públicamente las amenazas recibidas por parte de un hombre diagnosticado de esquizofrenia y la acusan de utilizarlas para "agitar al electorado" en plena campaña por las elecciones en Madrid.

"Utilizar una amenaza realizada por una persona que sufre esquizofrenia, y hacer de eso el único argumento par agitar al electorado es indecente, intolerable e impresentable", ha destacado el portavoz de los 'populares' en el Senado, Javier Maroto.

Unas declaraciones a las que la ministra de Industria, Turismo y Comercio ha respondido de manera contundente porque, a su juicio, el discurso de la extrema derecha tiene relación con las amenazas que han recibido Marlaska, Iglesias, la directora de la Guardia Civil y ella misma. En este sentido, Irene Montero ha dicho que se está "criminalizando la salud mental" cuando, en su opinión, "el problema es el planteamiento de la ultraderecha".

"Abascal nos dice que somos un gobierno criminal cada miércoles. Esto cala en la gente con patologías y en la gente sana", ha señalado al respecto. Asimismo, ha lamentado que la persona identificada "tenga una patología" pero considera que "lo primero que hay que hacer es denunciar y que la Policía investigue" porque si "alguien se siente amenazado tiene que denunciar".

La titular de la cartera de Turismo sí ha negado que se esté haciendo un uso electoral de las amenazas de muerte recibidas. Lo ha hecho defendiendo que "nadie quiere que la política se convierta en lo que estamos viviendo" y que ella no entrará en la "confrontación".

Pero no solo Javier Maroto la ha acusado de utilizar la carta con una navaja ensangrentada para fines electorales. Isabel Díaz Ayuso ha acusado a la izquierda de montar "un circo" y de dar "una luz innecesaria" a lo ocurrido.

La candidata del PP a la Presidencia madrileña cree que difundir este tipo de hechos genera "un efecto llamada y una alarma innecesaria" y ha llamado a dejar trabajar a la "Policía y a los jueces", pero no denunciarlo de manera pública.

Preguntado en Al Rojo Vivo por la reacción del portavoz del PP en el Senado, Edmundo Bal cree que ha sido "ciertamente exagerada" porque "recibir una navaja en un sobre es una amenaza". Sí cree que sería mejor "no hacerlo público para evitar el efecto llamada".