Es su última acción difundida contra la masificación turística: un grupo de jóvenes irrumpe en el Puerto de Palma y despliegan pancartas dejando claro quiénes son. Bajo la mirada de turistas desconcertados, rodean los yates del recinto, encendiendo bengalas que sujetan en alto.

No se limitan al exterior, con antifaces entran en un restaurante arrojando confeti a unos comensales que no dan crédito. Arran asegura que tiene más vídeos con acciones violentas como éstas, que en los próximos días saldrán a la luz. Con ellas quieren erradicar el turismo masivo, que dicen, destruye Palma y Barcelona.

Unos actos de los que ya se hace eco la prensa británica. 'The Guardian' califica los incidentes de "actos vandálicos" y el 'Daily Mail' denuncia que desde el Ayuntamiento de Barcelona se ha tratado de minimizar la gravedad de los actos.

También las empresas que viven del turismo, que piden indemnizaciones por los daños. Pero desde el Consistorio de la ciudad condal critican a la Generalitat. "El Gobierno ha sido tibio a la hora de señalar algo obvio, no se puede permitir ningún acto de violencia en democracia. Lejos de condenarlo hacen todo lo contrario", asegura Jaume Collboni, alcalde en funciones de Barcelona. Aseguran que ellos ya han denunciado los hechos y que la Policía los está investigando.