Como cada día a las 20:00 horas desde que comenzó el confinamiento por el estado de alarma, los ciudadanos españoles salen a sus balcones para aplaudir, y agradecer así a los sanitarios y trabajadores que están haciendo que la vida siga a pesar de la pandemia del coronavirus.

Y es precisamente ese momento el que aprovecharon el pasado miércoles dos ladrones para atracar una farmacia del madrileño barrio de Sanchinarro. El farmacéutico que atendía el local se preparaba para cerrar cuando los dos hombres que portaban pasamontañas entraron y le intimidaron con una pistola, aprovechando el bullicio que se genera con los aplausos a esa hora.

A gritos le pidieron el dinero de la caja: se colocaron en el mostrador, abrieron las dos cajas registradoras de la farmacia y se llevaron toda la recaudación. También se llevaron un sobre con dinero. En total, 600 euros, una cantidad no muy alta debido a que desde el inicio de la crisis del coronavirus los clientes se han acostumbrado a pagar con tarjeta.

Antes de huir del lugar del robo, los ladrones encerraron al trabajador en el baño y le pidieron que contase 30 antes de salir. La dueña de la tienda tiene constancia de que dos días después fue asaltada otra farmacia en la calle Ramonet, en el barrio de Pinar del Rey, y de que hay "bandas especializadas" en robar en farmacias, ya que son de los pocos establecimientos abiertos durante el estado de alarma.