El empresario José María López de Letona, amigo del Rey emérito, ha asegurado que Don Juan Carlos volverá de Abu Dabi única y exclusivamente a España y que lo único que necesita para ello es la "aprobación" de su hijo, Felipe VI, pero no su "autorización".

Así lo sostiene en un artículo publicado este martes en el medio The Objective y recogido por Europa Press. López de Letona es vicepresidente del Círculo de Empresarios e hijo del que fuera ministro durante el franquismo y posteriormente gobernador del Banco de España, José María López de Letona.

El empresario tiene una estrecha amistad con Don Juan Carlos como quedó demostrado el pasado 17 de diciembre al acompañarle a ver el partido de Rafa Nadal en un torneo disputado en Abu Dabi, donde el Rey emérito reside desde agosto de 2020.

López de Letona se muestra crítico en su artículo con las continuas informaciones respecto al posible regreso de Don Juan Carlos que tienen como fuente "ese ente indefinido, inidentificable y amorfo que es el 'entorno'" y que se hable de él "como 'el Emérito', en un patético intento de procurar el olvido de que se están refiriendo a un Rey, el rey padre, el rey anterior, Su Majestad el rey Juan Carlos I de España".

Así las cosas, deja claro que "la vuelta de Don Juan Carlos a casa no dependerá de los deseos de los españoles expresados a través de una encuesta (que ya sabemos para lo poco que sirven y lo mucho que yerran), sino de su regia voluntad".

Según explica, "si por él fuera, hace más de un año que habría vuelto tras pasar los dos o tres meses en Abu Dhabi" que anunció a Felipe VI "como traslado temporal". Si no lo ha hecho, subraya, es "por ese sentido del deber, de la jerarquía, que impregna no sólo al rey padre sino a todos los miembros de su familia sin distinción".

Ha sido ese sentido del deber, asegura López de Letona, el que "le ha desaconsejado, hasta ahora, realizar su deseo sin contar con la previa aprobación (que no autorización) de la Casa del Rey".

Según el empresario, Zarzuela, "tratando de encontrar el mejor de los momentos, el más adecuado de los acomodos, la más favorable de las coyunturas, ha ido demorando la emisión de una decisión al respecto, con resultados claramente negativos para la institución y desmoralizantes para quienes desean (deseamos) una rápida normalización de esta absurda situación".

Por otra parte, ante las informaciones que citando "fuentes indefinidas" expresan "el embuste de que el entorno de Don Juan Carlos quiere convencerle de que se instale en Portugal", descarta de plano esta posibilidad.

"¿Sugerir al rey padre que la mejor de las soluciones es repetir el doloroso exilio de su padre que tanto le hizo sufrir? ¿Villa Giralda Dos? ¿Ver España, pero sin tocarla? 'España tan cerca, pero tan lejos'", subraya, recordando así el exilio del Conde de Barcelona en Estoril, donde se instaló en 1946 y la que fuera su residencia en esta ciudad lusa.

"Los españoles no somos idiotas y quienes nos toman por tales deberían abandonar su impostada e inexistente superioridad moral al exponer sus argumentos y desplegar su mentirosa imaginación", sostiene López de Letona, para añadir que "son ellos los fariseos que mantienen vivo el estigma tratando de impedir definitivamente la vuelta a casa del Rey".

"Ni Portugal, ni China, Japón o Madagascar. Volverá a casa", remacha rotundo.