El Parque Nacional español de Doñana, que ha llegado a acoger hasta 650.000 aves acuáticas, está completamente seco. Ha perdido el 80 % de sus humedales naturales en el último medio siglo, advierten desde la ONG SEO/BirdLife. Y por lo tanto, hay un peligro real de que deje de ser un refugio para aves en peligro de extinción.

¿Los motivos? La sequía es uno de ellos. Pero no el único. "La sobreexplotación de sus recursos hídricos, unido a la década más seca desde hace medio siglo, han hecho que en estos momentos Doñana está completamente seca", denuncia la ONG. Así, la población de aves acuáticas invernantes está en sus peores cifras de los últimos 20 años. La situación es peor en el caso de las poblaciones reproductoras, con más del 80 % de las especies amenazadas en límites próximos a su desaparición, indica la ONG. Así, solicita que se dé a Doñana el estatuto de "Patrimonio Mundial de la Unesco en peligro" y que las lagunas costeras de Doñana, el Mar Menor y la Albufera de Valencia sean catalogados como hábitats en peligro de desaparición.

"En resumen, España, a través de una pésima gestión del agua y de la promoción de la agricultura de regadío, está vulnerando sus compromisos internacionales recogidos en el tratado de AEWA que obliga a conservar Doñana", señala Juan Carlos Atienza, representante de la ONG en la conferencia del AEWA. En este sentido se pronunció el pasado mes de julio Manuel Delgado, portavoz de la Asociación de Agricultores Puerta de Doñana, en el Intermedio. El experto criticó entonces la medida de la Junta de Andalucía, que pretende legalizar 1.400 hectáreas de cultivo cercanas al humedal, un hecho que implicaría repartir el agua de un acuífero sobreexplotado entre más gente.

Así, desde SEO/BirdLife se suman a la petición que hizo en su día Delgado y advierten de que si se mantienen esos planes y no se aplican medidas, como el cierre de todos los pozos ilegales o la reestructuración de todo el sector agrícola, "Doñana dejará de ser el último refugio de especies en peligro de extinción" y se provocará un "colapso" para las aves acuáticas europeas.