Para miembros del PSC, posicionarse en contra del referéndum les ha traído graves consecuencias. Un ejemplo es lo ocurrido a las puertas del ayuntamiento de Tiana, en Barcelona, donde defensores de la consulta se concentraron durante la celebración de un pleno para exigir que les dejen votar al grito de "Democracia es votar".

Una tensión que ha hecho que los miembros del PSC hayan solicitado más seguridad personal. Ya fueron recibidos con esta otra pitada en la ofrenda floral durante la Diada en Barcelona, y según denuncian es solo la punta del iceberg de lo que están sufriendo estos días.

Por eso, más de 350 alcaldes y concejales del PSC firmaron un manifiesto para denunciar las presiones y los insultos, así como para reivindicar "el derecho a la libertad de expresión sin intimidación, discriminación o amenazas" por su posicionamiento en contra de la consulta.

"No nos merecemos lo que durante estos días estamos teniendo que sufrir aquellos alcaldes y alcaldesas que hemos decidido cumplir con la legalidad", declara Nuria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet.

A pesar de la petición directa de la alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat y número 2 del PSC al propio president Puigdemont para que "dejen tranquilos a los alcaldes", los insultos no han cesado. Y no solo en redes sociales, sino también con pintadas como la del Ayuntamiento de Palau-solità i Plegamons o la de Lleida, donde la sede del PSC apareció con manchas de pintura roja y amenazas por la fachada.

Una "situación de tensión" en su entorno que les ha llevado a tener que incrementar su seguridad personal de cara al 1 de octubre.