Tras revalidar por cuarta vez su mandato al frente de la Alcaldía de Vigo con una mayoría absoluta aún más reforzada, que compatibiliza con la Presidencia de la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp), el socialista Abel Caballero advierte de que "no se deben repetir elecciones de ningún modo", pero también establece como línea roja que "el Gobierno no esté a expensas" de los 26 votos de Junts per Catalunya, ERC y EH Bildu. "Yo, particularmente, con esa gente ni a tomar café en la esquina", proclama.

Preguntado, en una entrevista, hasta dónde llegar para conseguir una investidura cuanto antes, Abel Caballero responde rotundamente: "Con los independentistas de ningún modo", pero también censura "la vara de medir incomprensible" de PP y Ciudadanos en relación a 26 votos "que cuentan".

"Si esos votan no a la investidura, ¿el voto es bueno? Si votan sí a la investidura, el voto es malo y Ciudadanos y el PP dicen: esto es una catástrofe porque ese voto es malo. ¿Y si votan con ellos es bueno? Algo no funciona", invita a la reflexión.

En su opinión, PP y Cs, que se oponen "con uñas y dientes" a la investidura de Pedro Sánchez, "sin duda están queriendo nuevas elecciones", pese a que alerta que ello perjudicaría la imagen de España. Además, reconoce tener "alguna pequeña duda" respecto a que Podemos no quiera también una nueva cita con las urnas, cuando los ve "intentar anclarse en priorizar tener puestos en un gobierno".

Sin embargo, a su juicio, la salida no es un gobierno de coalición con la formación que lidera Pablo Iglesias debido a que, junto al PSOE, no suma mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. "Si la coalición no garantiza mayorías, resta, no suma", remarca.

"Un gobierno de coalición de PSOE y Podemos no tendrá mayoría nunca o la tendrá con gente que nosotros no queremos", agrega en relación a JxCat, ERC y EH Bildu y desliza también que "otros socios de referencia no van a votar eso".

Por consiguiente, Abel Caballero reclama a los líderes de la formación morada "reflexionar y rectificar" la demanda de puestos de responsabilidad en el Gobierno y los invita a "no menospreciar la capacidad que tiene de gobernar un secretario de Estado, un secretario general o un subsecretario". "La Administración tiene mucha capacidad en la toma de decisiones", agrega.

En su opinión, "sin ninguna duda" los nombres propuestos por Podemos solo podrían ocupar cargos de segundo nivel y nunca ministerios, una propuesta que él ve "generosa" porque el PSOE los "multiplica por tres en diputados". "El planteamiento del presidente del Gobierno está siendo muy adecuado y muy meditado", afirma sobre la negociación de Pedro Sánchez.

Caballero, alcalde

El pasado mayo, Abel Caballero revalidó su mandato al frente de la mayor ciudad gallega, Vigo, al obtener 20 de los 27 concejales de la corporación local tras 12 años con el bastón de mando. El sostiene que este resultado electoral no se circunscribe a una "sigla (política)" ni a él mismo, sino que se trata de un "éxito de la ciudad".

Así, define su política como un "modelo coparticipado" que responde al hecho de que a los ciudadanos "no les basta (con) votar cada cuatro años". Caballero valora el "éxito" del proyecto que, según afirma, han querido emular múltiples candidatos a las alcaldías de los municipios españoles.

Preguntado por su futuro al frente de la Alcaldía de Vigo, Abel Caballero explica que tiene "confianza" en la ciudad y que cree que le apoyará durante este mandato y los dos siguientes. "Yo seré alcalde cuatro, más cuatro, más cuatro, al menos. Doce años más al menos porque yo tengo una confianza en esta ciudad y creo que me va a seguir apoyando durante esos cuatro, más cuatro, más cuatro. Después, a partir de ahí, Dios dirá", se muestra convencido.

En relación a las actuaciones para el próximo mandato al frente de la ciudad, no concreta una fecha para la puesta en marcha del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), pero hace hincapié en que la aprobación del instrumento de ordenación provisional y la aplicación de la ley 3/2016 han permitido desbloquear el urbanismo en la ciudad.

No obstante, recuerda que la ordenación provisional debe estar "definitivamente aprobada" en un plazo de tres años desde el visto bueno inicial. En cuanto a la ley 3/2016, sostiene que fue "hecha para Vigo", aunque acusa a la Xunta de no permitir que se aplique en la ciudad.