Pese a las evidencias científicas, aún quedan personas que niegan el cambio climático y el calentamiento del planeta. Algunos de los bulos que utilizan para ello han sido desmentidos este miércoles en la Cumbre del Clima, como el que asegura que el hielo del Ártico no decrece.

Un argumento que los negacionistas repiten porque en algunos años concretos la superficie de hielo aumenta por circunstancias excepcionales. Sin embargo, es falso, puesto que no están mirando a largo plazo.

"Dicen 'oh, el hielo se está recuperando porque hay más hielo que el año pasado', pero adivina qué. Si miras a los últimos 20 años ves que el hielo ártico está decreciendo muy rápidamente", explica Stephan Lewandowsky, especialista en Ciencia Cognitiva. Para defender este argumento engañoso, precisa, lo que hacen los negacionistas "es coger un año en el que, por casualidad, ocurrió lo contrario".

Otro argumento habitual es que el CO2 es algo natural y necesario para la vida. Sí, es cierto que el planeta genera su propio dióxido de carbono de forma natural y luego las plantas lo absorben, pero también es cierto que las emisiones de CO2 humanas han roto ese equilibrio: la Tierra ya no puede absorber tanta cantidad y eso hace que el planeta se caliente.

Tercer bulo: no se miden bien las temperaturas. Según los negacionistas, los termómetros que dicen que el planeta se calienta están en ciudades donde hace más calor que en campo abierto o en países pobres, donde, según ellos, no funcionan bien. Sin embargo, la realidad es que las temperaturas oficiales se toman en 30.000 estaciones repartidas por todo el planeta.