Elevar la ambición de los compromisos plasmados en el Acuerdo de París es el primer objetivo de esta cita de la Cumbre del Clima que se celebra en Madrid. Y lo es porque el punto de no retorno se divisa ya en el horizonte.

En este sentido, Antonio Guterres, secretario general de la ONU, ha advertido durante su discurso que "la ciencia nos está diciendo que si vamos más allá, podríamos ir a un desastre catastrófico". Por ello, hay que trabajar para que a finales de siglo la temperatura media no se eleve más de un grado y medio, como recomiendan los científicos.

En cuanto a emisiones, muchos países intentarán conseguir que la cantidad de gases emitidos sea la justa que los bosques y océanos puedan neutralizar para el año 2050. Un reto al que ya se ha comprometido Teresa Ribera, ministra en funciones de Transición Ecológica.

Hay que impulsar más financiación para los países emergentes

Hay que subir el listón también en la financiación. Llenar, de una vez, el fondo verde destinado a que los países emergentes no se queden atrás en sus políticas contra la emergencia climática. Una cuestión, que según los expertos, no debe depender del ánimo político.

"Hay que poner ambición en la financiación. No nos podemos olvidar de que tenemos que asegurar que los 100.000 millones de dólares se pongan a disposición de los países en vías de desarrollo", ha destacado al respecto Antonio Guterres.

El último gran reto. Desarrollar el artículo 6, que está dentro del reglamento del Acuerdo de París y hace referencia a los intercambios de los derechos de emisión entre diferentes países. El debate se centrará, por ejemplo, en la doble contabilidad. Si se vende el derecho, lo lógico es perderlo.

Nos encontramos, por tanto, ante una cumbre decisiva para mantener activa la agenda y el empuje de los países contra la emergencia climática.