El futuro de Venezuela

Vladimir Padrino consolida su posición como pilar militar del chavismo pese a no lograr evitar las capturas de Maduro y Flores

El contexto Las detenciones del líder venezolano y su esposa por parte de EEUU ha dejado en entredicho a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que parecía un bloque férreo, imposible de traspasar. Pese a esto, el cuerpo revolucionario chavista se mantiene sin fisuras apreciables.

El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, en Caracas.

Con Delcy Rodríguez a cargo de Venezuela, a la que ha respaldado la cúpula militar, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, es el pilar militar del chavismo: garante de la lealtad armada a Maduro, acusado de abusos y narcotráfico, pero seguía firme en el poder y todos los ojos están en él tras las acciones de EEUU y la captura de Nicolás Maduro.

Human Rights Watch lo señaló en 2017 como uno de los altos mandos implicados en abusos generalizados en la represión violenta de las protestas de ese año, que dejaron un saldo de más de 160 muertos, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social. "Vladimir Padrino es uno de los hombres fuertes junto con Diosdado Cabello", señalaba en laSexta el codirector de 'El Orden Mundial', Eduardo Saldaña.

"No le hemos comprado al imperialismo sus actos de provocación", decía el ministro de Defensa de Venezuela a finales de diciembre, y aunque no forma parte directa de la línea de sucesión, su control sobre las Fuerzas Armadas lo convierten en un actor clave. Además, ha sido el único alto cargo que no ha tenido problema en mostrarse en público tras los últimos ataques de Estados Unidos.

En una declaración televisada el domingo, Padrino dijo además que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana reconocía a Delcy Rodríguez como presidenta encargada y acompañaba su mensaje con la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que ordena al poder Ejecutivo que asuma el poder durante 90 días, mientras se evalúa la situación institucional del país.

El pronunciamiento de Padrino sugiere, de nuevo, que, pese a la captura de Maduro y Flores, el cuerpo revolucionario chavista —que tiene en las FANB su columna vertebral—, no presenta fisuras apreciables. Y que los argumentos, valores, demandas e intereses del liderazgo democrático venezolano no tienen ninguna relevancia en la vida interna del mundo castrense.

La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos ha dejado en entredicho a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que parecía un bloque férreo, imposible de traspasar y que la madrugada del sábado no pudo detener la detención del líder chavista.

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