Son imágenes duras, que remueven. Imágenes de las consecuencias del ataque de Rusia a Ucrania. Imágenes de la otra cara de la guerra, la de millones de inocentes que se enfrentan a un futuro incierto.

Ellos tienen apenas unos días de vida. Son bebés de la unidad de cuidados intensivos neonatales de un hospital infantil en Dnipro, en el este de Ucrania. Tuvieron que ser trasladados el jueves a un refugio antiaéreo improvisado en el sótano del edificio.

"Esta es la UCIN. En un refugio antiaéreo. ¿Puedes imaginar?", explica el doctor Denis Surkov, jefe de la unidad neonatal del Hospital Clínico Infantil de Dnipropetrovsk Oblast, al Times. "Esta es nuestra realidad", añade.

En el vídeo que acompaña estas líneas publicado por The New York Times se va a los bebés acostados en filas y envueltos en mantas, mientras que otros son acunados por el personal del hospital. "Estábamos nerviosos, muy confundidos", reconoce Surkov.

La ciudad de Dnipro fue bombardeada con misiles ayer después de que Putin diera la orden a sus Fuerzas Armadas para atacar el país.