La vacuna de Pfizer contra el coronavirus reduce en un 94% las infecciones sintomáticas entre los vacunados. Son los primeros resultados que arroja el mayor estudio realizado hasta el momento en Israel, entre 1,2 millones de personas. El ensayo también ha demostrado una caída del 93% en el número de personas gravemente enfermas, en comparación con las que no recibieron ninguna dosis.

El estudio, publicado este domingo por 'Clalit', la principal mutua sanitaria del país, compara la efectividad de la vacuna entre 600.000 usuarios que han recibido las dos dosis de Pzifer y el mismo número de personas sin inocular. Los resultados publicados hasta ahora van corroborando las expectativas de efectividad de la vacuna a partir de la primera semana de haber recibido la segunda dosis y muestran una mayor respuesta inmune en las semanas posteriores, aunque todavía se trata de datos preliminares.

Desde 'Clalit' señalan la importancia de estos resultados porque "los estudios anteriores se ocuparon de las infecciones, pero no de los síntomas". Israel solo ha utilizado hasta ahora la vacuna Pzifer, aunque cuenta con 100.000 dosis de Moderna que mantiene almacenadas en frío.

El país sigue liderando la campaña de vacunación en el mundo con más de 2,5 millones de residentes inoculados con dos dosis, y 3,9 con la primera, entre una población de unos nueve millones de habitantes.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que actualmente el 75% de los nuevas personas contagiadas tiene menos de 39 años, después de que la campaña haya alcanzado a la mayoría de la población de más de 60 años.