Los líderes de la Unión Europea (UE) han acordado en una cumbre por videoconferencia la propuesta de la Comisión Europea de cerrar las fronteras exteriores comunitarias durante 30 días, salvo en algunas excepciones, para frenar la expansión del brote de coronavirus.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha anunciado en una rueda de prensa al término de la reunión que los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios se mostraron a favor de la propuesta según la planteó la Comisión Europea y dijo que la próxima semana volverán a verse por videoconferencia para evaluar la crisis causada por el COVID-19: "Estamos codo con codo para hacer frente a una crisis que es seria, grave, excepcional por su naturaleza y amplitud (...) Movilizados por la salud de nuestros conciudadanos y ante los efectos económicos y sociales".

Los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios dieron su apoyo a las diferentes iniciativas que la CE ha ido presentando en los últimos días relacionadas con la adaptación de las normas sobre ayudas de Estado y el uso de las flexibilidades contempladas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Flexibilizar las metas de déficit público o de ayudas estatales permitirá a los países poder invertir con más soltura en los sectores afectados por la crisis. "El marco temporal para la ayuda de Estado dará flexibilidad a los países para poder respaldar a las empresas", indicó por su parte la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, quien calificó la situación económica de "extremadamente grave" por el coronavirus.

La CE también ha propuesto movilizar inversiones por 37.000 millones de euros -de los que España podrá utilizar 4.145 millones- para paliar el efecto de la pandemia sobre las pequeñas y medianas empresas, el empleo y el sistema sanitario.

El plan de la Comisión, que además de por los Estados miembros deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo, recoge igualmente que los países puedan utilizar 8.000 millones de euros que ya han recibido en fondos estructurales, pero que, al no haber sido usados, en condiciones normales tendrían que devolver a Bruselas en mayo o junio.

Los líderes de los Veintisiete también invitaron al Eurogrupo -los ministros de Finanzas de la eurozona- a "seguir de manera constante y estrecha los acontecimientos económicos y financieros y adaptar sin demora una respuesta política coordinada a la situación, que cambia rápidamente", según Michel.

Otra de las medidas de la Comisión que respaldaron los jefes de Estado y de Gobierno fue la de "reforzar las fronteras exteriores mediante una restricción temporal de los viajes no esenciales a la UE por un periodo de 30 días", aunque permanecerán abiertas para los ciudadanos europeos o los residentes de larga duración, así como para personal diplomático.

Igualmente, apoyaron las directrices propuestas por Bruselas sobre gestión de fronteras, que buscan garantizar el paso de medicinas, alimentos y bienes y que los ciudadanos europeos puedan viajar a sus países de origen. Von der Leyen dijo que la restricción temporal de la entrada a la UE tuvo un apoyo unánime y señaló que su aplicación corresponde ahora a los Estados miembros, "que dijeron que actuarán inmediatamente".

Las fronteras internas también fueron uno de los "grandes asuntos" en la reunión, manifestó Von der Leyen, para quien "es crucial que se produzca un desbloqueo". Insistió en la necesidad de crear carriles rápidos para el transporte de mercancías y en facilitar el paso a los trabajadores de un país que trabajan en otro, como ocurre con frecuencia en Luxemburgo.

A fin de garantizar el suministro de equipos médicos, los líderes respaldaron la propuesta de la CE de que haya una decisión previa para exportar ese material, y respaldaron el trabajo del Ejecutivo comunitario con la industria sobre licitaciones públicas y para comprar equipos de protección a través del marco de protección civil europeo. Para promover la investigación, los líderes urgieron a compartir información para poder "desarrollar una vacuna que esté disponible para todos los que la necesiten", indicó Michel.

"Invitamos a los Estados miembros a apoyar a las empresas europeas en ese sentido", agregó. Por último, los líderes se comprometieron a coordinar las embajadas y delegaciones en terceros países y el Servicio Europeo de Acción Exterior podrá disponer la evacuación de ciudadanos europeos cuando sea posible mediante el mecanismo europeo de protección civil.

Michel confirmó que el Consejo Europeo que iba a tener lugar físicamente en Bruselas el jueves y el viernes de la semana que viene "no se celebrará", pero sí en cambio una nueva videoconferencia de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE para continuar el seguimiento a la crisis del COVID-19.