El presidente de EEUU Donald Trump ha mostrado un mapa aparentemente manipulado de la trayectoria del huracán Dorian con el que ha insistido en su teoría de que la tormenta ha llegado a amenazar al estado de Alabama. Estas declaraciones contradicen lo afirmado tanto por el Gobierno como por los servicios meteorológicos, y podrían suponer una violación de la ley federal.

En medio de una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump ha exhibido lo que, según él, era una predicción meteorológica inicial del Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) sobre la trayectoria de Dorian.

El mapa correspondía, en efecto, a la predicción del pasado jueves, que apuntaba a que Dorian se dirigía de frente hacia Florida. Sin embargo, este incluía lo que parece ser un medio círculo negro dibujado a mano sobre una parte de Alabama, en un aparente intento de indicar que la tormenta podría haber perjudicado a esa región.

"Sé que Alabama estaba en la predicción original", ha subrayado Trump. El presidente de EEUU justificaba así la afirmación que hizo el pasado domingo, cuando acudió a Twitter para declarar que Alabama "resultará probablemente más impactada de lo pronosticado".

Entonces, la rama del Servicio Nacional de Meteorología contradijo rápidamente a Trump. El estado sureño tampoco apareció nunca en ninguno de los boletines del NHC, y, cuando Trump publicó su tuit el pasado domingo, esa agencia ya había indicado que el huracán había cambiado su trayectoria y se dirigía hacia el norte.

 

Aunque no está claro si fue el propio Trump quien manipuló el mapa del NHC, ese acto podría ser ilegal, dado que un apartado del Código Legal estadounidense establece multas y hasta 90 días de prisión para quienes "publiquen cualquier predicción meteorológica" que "represente falsamente" lo emitido por las agencias oficiales.

Por lo demás, el presidente ha asegurado que su Gobierno estará "preparado" si es necesario compensar a los agricultores que resulten afectados por el paso de Dorian por la costa este.