"Necesitamos chequeos previos más concienzudos". El presidente de Estados Unidos, Donald Trump reconocía así que el país necesita más controles en la compraventa de armas, la primera vez que lo dice así de claro, mientras arrecian la tensión y las protestas, antiarmas y pro-inmigración, tras los 31 muertos en tiroteos la semana pasada.

Trump aseguró que está trabajando con el Congreso para endurecer los controles de antecedentes para los compradores, pero matizó que esa reforma debe tener en cuenta las ideas de la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés).

Trump afirmó en Twitter que está teniendo "serias conversaciones" con los líderes de la liderazgo de la Cámara de Representantes y del Senado para mejorar la verificación de antecedentes, una medida a la que tradicionalmente se ha opuesto la NRA y la mayor parte del Partido Republicano. "También he estado hablando con la NRA, y otros, para que sus muy fuertes opiniones puedan tener representación y ser respetadas", añadió.

 

Esta idea del mandatario ha causado cierta polémica, ya que algunos sectores de la sociedad estadounidense creen que la NRA, con sus generosas donaciones a políticos, ha conseguido comprar a los miembros del Congreso y evitar que aprueben cualquier ley para fortalecer el control de armas.

El debate sobre el control de armas se ha reabierto después de que el pasado fin de semana, en menos de 24 horas, 31 personas murieran por los disparos de dos hombres blancos que abrieron fuego contra los vecinos que compraban en un centro comercial de El Paso (Texas) o que se divertían en una zona de ocio de Dayton (Ohio).

Desde entonces, Trump ha insistido en que el problema no es la capacidad de sus conciudadanos para comprar armas diseñadas para la guerra, sino los desequilibrios mentales de "unos monstruos".

El Congreso de EEUU lleva más de dos décadas sin aprobar una ley que limite significativamente la posesión de armas; pero Trump aseguró hoy que tiene una "gran influencia" en el Senado y la Cámara de Representantes y que podrá conseguir un cambio legislativo.

Además, se mostró confiado en poder convencer a los miembros de su propio partido, que tradicionalmente se ha opuesto al control de armas. "Creo que los republicanos van a ser geniales y liderarán el cambio con los demócratas", aseveró Trump.

Actualmente, a nivel nacional, ninguna ley obliga a someter a controles de antecedentes a quienes adquieren armamento en la red o en convenciones de armas.