Donald Trump vuelve a sembrar la polémica con sus declaraciones. En las últimas horas, el presidente de EEUU ha defendido públicamente al joven que mató a dos manifestantes en Wisconsin y ha comparado a los policías que han disparado a ciudadanos negros desarmados con jugadores de golf que se "atascan".

Durante una entrevista con 'Fox News', Trump ha argumentado que los policías a veces "se atascan" y se equivocan, y que eso hace que los medios de comunicación se fijen solo en eso y no en las "10.000 cosas buenas" que pueden haber hecho.

"Disparar muchas veces al tipo por la espalda... ¿No podrían haber hecho algo diferente, no podrían haber forcejeado con él? Pero se atascan", afirmó Trump en referencia al caso de Jacob Blake, el afroamericano al que un policía blanco disparó siete tiros en la espalda

"Se atascan. Es como en un torneo de golf, cuando no aciertan un putt a tres pies", ha comparado. Cuando la presentadora le ha pedido aclarar si estaba comparando ambas situaciones, Trump no lo ha negado. "Estoy diciendo que la gente se atasca, la gente se atasca", insistió.

Defiende al adolescente que mató a dos manifestantes

Además, Trump defendía este lunes a Kyle Rittenhouse, detenido por el homicidio de dos manifestantes en Kenosha, y confirmó que no piensa reunirse con la familia de Blake, cuyo caso ha desatado las protestas en la ciudad.

Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump se negó a condenar las acciones de Rittenhouse, un adolescente blanco de 17 años que se presentó en Kenosha armado con un fusil de asalto el 25 de agosto, mató a dos manifestantes e hirió a un tercero.

"Él estaba tratando de escaparse de ellos, supongo, y se cayó y le atacaron muy violentamente, y es algo que estamos examinando, que está bajo investigación", respondió Trump a la pregunta de por qué no condena lo que hizo Rittenhouse. "Creo que él estaba en muchos aprietos, y que probablemente le habrían matado", añadió el mandatario.

El momento al que se refiere Trump -en el que Rittenhouse cayó al suelo- se produjo después de que el joven hubiera matado ya a uno de los manifestantes, Joseph Rosenbaum, según muestra un vídeo del incidente y corroboran los documentos judiciales.

El joven, que era simpatizante de Trump y acudió a uno de sus mítines en enero, huía de los manifestantes que pedían detenerle porque había disparado a Rosenbaum, y en un momento se cayó y apuntó con el rifle a quienes le perseguían, que trataron de desarmarle.

Uno de los manifestantes, Anthony Huber, intentó golpear a Rittenhouse con su monopatín para quitarle el arma, pero el adolescente le disparó en el pecho y le mató, antes de herir en el brazo a un tercero, Gaige Grosskreutz, quien llevaba una pistola, según los documentos judiciales.