Otro cargo de la Administración Trump que deja su cargo. Esta vez es la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, conocida por ser el rostro de las políticas de mano dura impuestas por el Gobierno estadounidense. El mes pasado defendió la declaración de emergencia nacional hecha por Trump para garantizarse los fondos destinados a uno de sus proyectos insignia: el muro en la frontera con México.

En su carta de renuncia, publicada minutos después de que Trump anunciara la partida, Nielsen dijo que esperaba que "el próximo secretario cuente con el apoyo del Congreso y de los tribunales para fijar las leyes que han imposibilitado nuestra capacidad de asegurar totalmente las fronteras de EE UU".

Nielsen fue responsable de liderar algunas de las políticas más polémicas de esta Administración, como aumentar las fuerzas de seguridad en la frontera -incluido un episodio donde arrojaron gases lacrimógenos a los migrantes-, la separación de las familias sin papeles y los esfuerzos para construir un muro con México. Sin embargo, en numerosas ocasiones el mandatario la criticó por no ser lo suficientemente agresiva en sus esfuerzos por detener la ola migratoria, exigiéndole que tomara medidas que su departamento ni siquiera podía ejecutar.

El mandatario informó a través de su cuenta de Twitter que Kevin McAleenan, comisario de la guardia fronteriza, ocupará el puesto de manera interina. "La secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen abandonará su puesto y me gustaría darle las gracias por sus servicios prestados (...) Tengo el placer de anunciar que Kevin McAleenan, el actual comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, se convertirá en el secretario interino del DHS", anunció Trump vía Twitter.

 

El anuncio llega en un delicado momento en materia de seguridad en los límites del país norteamericano. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) ha anunciado que el sistema está “colapsado” tras una escalada en la llegada de familias sin papeles a la frontera entre México y Estados Unidos. En marzo, las patrullas fronterizas detuvieron "al menos" 100.000 inmigrantes en la frontera. La mayoría de ellos familias provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador en busca de asilo.