50 millones de italianos e italiana acudirán a las urnas el próximo domingo 25 de septiembre para votar en sus elecciones generales. O mejor dicho: elecciones políticas, como las llaman ellos. Lo harán en virtud de la ley electoral mixta, aprobada en 2017 para potenciar las coaliciones y estabilidad. Sarcasmo aparte, pues Italia tuvo que convocar elecciones después de que el Movimiento Cinco Estrellas, partido mayoritario después de las elecciones de 2018, retirase su apoyo al ahora primer ministro en funciones, Mario Draghi.

Así, desde las 7:00 de la mañana hasta las 23:00 horas los ciudadanos del país vecino decidirán sobre el futuro de su Parlamento. Es decir, sobre la composición de su Cámara de los Diputados y Senado. Y lo harán en unas elecciones que introducen novedades en la edad de sus votantes y en el número de parlamentarios que se votan.

La ley electoral de Italia

Los comicios de este domingo darán forma al Nuevo Ejecutivo siguiendo la ley electoral conocida como Rossatelum y que, como se ha señalado anteriormente, incorpora modificaciones este año. La primera de ellas sobre la edad de los votantes. Hasta ahora los menores de 25 años solo podían votar a los diputados y este domingo también elegirán al Senado. Por otro lado, se reducirá el número de parlamentos a escoger, tras una reforma constitucional en 2020. Así, estas elecciones se eligen 400 parlamentarios (antes eran 630) para la Cámara de Diputados y 200 (antes eran 315) para el Senado,

De este modo, dos tercios de estos asientos (400) se elegirán mediante un sistema proporcional. Es decir: los partidos presentan una lista de candidatos y reciben un número de escaños en el Parlamento en proporción al número de votos recibidos. Sin embargo, el tercio restante (200 de 600) se asignará por sistema mayoritario: los partidos presentan un solo candidato y gana el que saca más votos, aunque sea un voto más solamente.

En este modus operandi juegan un papel primordial las coaliciones, indispensables para llegar al Gobierno. De hecho, la ley electoral establece ciertos umbrales de votación que, si no se superan, impiden que un partido entre en las Cámaras. Así, las alianzas necesitan, al menos, el 10% de los votos en todo el país, mientras que las listas deben obtener al menos el 3%, según recoge este artículo. Por otro lado, las coaliciones deben recabar al menos el 40% de los votos para llegar al poder, según recoge Europa Press.

Candidatos a las elecciones italianas

El hecho de que las coaliciones sean casi obligatorias, provoca que muchos partidos hagan sus alianzas antes de la campaña. Así, existen tres bloques. Por un lado, la coalición de derechas, formada por los ultraderechistas Hermanos de Italia (Meloni), Liga (Salvini) y Forza Italia (Berlusconi); y por otro la de izquierdas, compuesta por Partito Democratico (Letta), Terzo Polo (alianza de Calenda y de Renzi) y otros partidos pequeños de izquierda. Mientras tanto, el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la alianza centrista -Italia Viva y Acción, de Matteo Renzi y Carlo Calenda- van por libres.

Todas ellas se han dedicado estas últimas semanas a dejar clara su postura sobre las diferentes cuestiones que abren la agenda mediática: encarecimiento energético, empleo y política exterior. Así, la coalición de derechas ha defendido un incremento de la producción de energía renovable y un uso de la energía nuclear limpia. Mientras tanto, la coalición de izquierdas opta por la adopción de un techo nacional y europeo al precio del gas, así como un nuevo contrato social para hogares y pymes y un plan nacional de ahorro energético que, a su vez, contemple el incentivo de las plantas de energía renovable. Para el Movimiento 5 Estrellas la solución es permitir que las empresas inviertan a coste cero en ahorro de energía y fuentes renovables. Por su parte, los centristas apuestan por convertir a las regiones del sur de Italia en centro energético del Mediterráneo, adoptar un techo al precio del gas importado y la inclusión de la energía nuclear en la combinación energética para lograr "cero emisiones" en 2050.

Estos mismos incluyen en sus propuestas sobre empleo la aprobación de un salario mínimo. M5S, sin embargo, señala una jubilación anticipada para madres trabajadoras, la desgravación fiscal del 100 % para la contratación de mujeres desempleadas y un salario mínimo de nueve euros brutos por hora. También sobre la jubilación se ha pronunciado la coalición de derechas, quien opta por la flexibilización del acceso a la jubilación, el aumento de las pensiones y un recorte fiscal para empresas y trabajadores. Mientras tanto, coalición de izquierdas propone seguir el modelo de España e intervenir en los contratos de duración determinada para potenciar los contratos indefinidos y la aprobación del salario mínimo.

¿Quién ganará las elecciones en Italia?

Con todas estas propuestas en juego, los últimos sondeos de intención de voto permitidos antes de las elecciones muestran una clara ventaja de la alianza de centro-derecha en torno a Hermanos de Italia, la formación de Giorgia Meloni. La alianza contaría con cerca de un 45 por ciento de los apoyos, mientras Hermanos de Italia se consolidaría como partido más importante, según recogen los grandes medios del país como 'Il Corriere della Sera', 'La Repubblica' y la cadena de televisión SkyTG24 .

Sin embargo, Los encuestadores han enfatizado que la intención de voto puede cambiar mucho en las más de dos semanas previas a la cita electoral, ya que muchos votantes están indecisos y se espera un nivel de participación del 65 por ciento, el que marcaría un mínimo histórico. Así, habrá que esperar al recuento de votos - que empieza tras el cierre de las urnas a las 23 horas - para ver si se confirman o no los sondeos. Los resultados finales suelen comenzar a aparecer a las 14:00 horas del lunes, según recoge la citada agencia.

Una vez se conoce el nombre del ganador, el candidato acude a ver al presidente de la República. O lo que es lo mismo: el candidato "sale al cole" (sube a la colina). Allí se encuentra el Palazzo del Quirinale, sede de la presidencia de la República Italiana, sobre una de las siete colinas sobre las que se fundó Roma.