Al menos 13 reclusos han muerto y otros 11 han resultado heridos en un tiroteo registrado en la cárcel de 'La Joyita', situada en las afueras de la Ciudad de Panamá. Sin embargo, las autoridades no descartan que el número de fallecidos aumente en las próximas horas, ya que dos de los heridos se encuentran en un estado "delicado".

El subdirector de la Policía Nacional, Alexis Muñoz, ha asegurado que las autoridades ya han podido retomar el control del centro penitenciario. Según las estadísticas oficiales, 'La Joyita' es el que más reclusos alberga del país, con 3.733 presos y una sobrepoblación de 896 personas.

Tanto los muertos como los heridos son reclusos de la prisión, según ha confirmado el jefe policial, que ha precisado que el tiroteo se produjo entre las 14:00 y las 14:30, hora local (19.00 y 19.30 GMT), entre miembros de pandillas. Fueron los mismos presos quienes dieron la voz de alarma a través de las redes sociales.

Según el jefe policial, no se registraba un hecho de violencia y menos de esta naturaleza desde hacía mucho tiempo, a pesar de que, según él mismo reconoció, "hay muchas formas de ingresar" armas a esta cárcel panameña.

La Dirección del Sistema Penitenciario ha señalado en un comunicado que "una vez se tuvo control de la situación, los líderes del incidente dentro del pabellón fueron reubicados y se mantienen actualmente aislados por separado para evitar nuevos brotes de violencia".

 

"Durante la requisa que se inició tras conocerse los hechos y garantizar el control del penal, han sido ubicadas e incautadas varias armas de fuego, de manera preliminar cinco cortas y tres largas", señala la nota. Medios locales informaron de que entre las armas incautadas había tres fusiles AK-47 y tres armas automáticas de nueve milímetros.

Por su parte, el Ministerio Público ha informado a través de su cuenta de Twitter que la sección de Homicidios ha iniciado una investigación por las muertes registradas en 'La Joyita'.

 

Por su parte, algunos presos han hecho circular vídeos a través de las redes en los que se escucharía a varios testigos acusar del tiroteo a una banda conocida como los 'Bagdad'. Asimismo, se difundieron imágenes de las ambulancias que salían de la cárcel en dirección a hospitales cercanos, así como de presos que corrían en los patios de la instalación carcelaria.

Tras el suceso, el presidente panameño, Laurentino Cortizo, ha dicho que las autoridades tomarán medidas frente al ingreso de armamento a los recintos penales. A su juicio, las armas incautadas en el interior de la prisión evidencian corrupción por parte de los guardias de seguridad, a los que ha acusado de facilitar la entrada de armas.

"Ese es un tema que tenemos que parar ya, hace una semana hubo requisa, se encontraron armas y ahora armas, eso quiere decir que se permitió el ingreso, porque esas armas no cayeron del cielo", afirmó Cortizo, en declaraciones a la prensa recogidas por la cadena local 'Telemetro'.