Los equipos de rescate de Turquía siguen trabajando sin descanso para encontrar vida bajo los escombros, tres días después del terremoto de 6,8 grados de magnitud que el pasado viernes asolaba el Egeo, dejando al menos 91 fallecidos y casi un millar de heridos, según el último balance.

Este lunes, dos niñas han podido sido rescatadas tras pasar más de dos días bajo las ruinas. Ambas se encuentran bien, aunque siguen en observación.

Una de ellas, de tan solo tres años, llevaba 65 horas atrapada bajo un edificio que colapsó entero en la periferia norte de la ciudad de Esmirna.

El ministro de Sanidad turco, Fahrettin Koca, ha informado a través de Twitter de que la pequeña, llamada Elif, "está consciente, no tiene contusiones graves ni fracturas". No obstante, "se le mantiene en cuidados intensivos por haber estado mucho rato inmóvil y apretada", agregó.

Posteriormente, el titular de Sanidad incluso compartió un vídeo de la menor en el hospital, consciente, saludando y abrazada a un muñeco:

 

La otra menor, de 14 años, fue rescatada pasada la medianoche del domingo, después de 58 horas atrapada bajo los restos de un edificio derrumbado. La adolescente, de nombre Idil, "está consciente, sus funciones vitales son correctas" y sus riñones funcionan con normalidad, según el ministro.

Al igual que la otra niña, Idil se encuentra en Cuidados Intensivos por haber pasado mucho tiempo inmóvil. "Un análisis de su columna vertebral muestra que no está rota", agregó Koca.

Continúa la búsqueda de desaparecidos

Los equipos del servicio de emergencias turco habían conseguido salvar a 104 personas hasta la medianoche del sábado, pero desde entonces solo habían podido recuperar cadáveres de los seis edificios derrumbados, en los que prosigue la búsqueda de desaparecidos.

La pequeña Elif había quedado atrapada junto a su madre y sus tres hermanos en uno de ellos tras el seísmo. Su madre y dos hermanas gemelas fueron salvadas el sábado, al tiempo que se recuperó el cuerpo sin vida de su hermano, y desde entonces los equipos trabajaban para alcanzar el punto donde se hallaba la niña.

Según explicó a la 'CNN' uno de los bomberos, cuando la encontraron la pequeña estaba en un "hueco de vida", con los ojos abiertos y consciente.

En este mismo edificio podría haber aún seis personas más sepultadas bajo los escombros y los equipos seguirán trabajando, sin perder la esperanza, hasta dar con todos, agregó el bombero.