La explosiva entrevista a Meghan Markle en Estados Unidos ya está comenzando a despertar tensiones en Reino Unido. Las opiniones se han dividido en el país entre quienes defienden la versión de la familia real británica y quienes creen a la duquesa de Sussex.

Una entrevista en la que Meghan Markle afirma que llegó a tener pensamientos suicidas en su primer embarazo por los continuos desprecios de la familia real británica al color de piel de su futuro bebé, Archie.

Declaraciones que han provocado la tensión mediática en todo Reino Unido. De hecho, el presentador de uno de los programas más vistos del país, 'Good Morning Britain', ha abandonado el plató al ser acusado de criticar a Meghan Markle por sus comentarios. Una huida que le ha costado el puesto de trabajo.

Piers Morgan había calificado a Markle de despreciable, cruel y egoísta tras su polémica entrevista con Oprah Winfrey, y ahora tendrá que dejar el 'Good Morning Britain' después de que los reguladores británicos le hayan abierto una investigación por las acusaciones vertidas contra los duques de Sussex.

"Harry quiere que Estados Unidos y el resto del mundo odien a su propia familia, odien a la Monarquía y odien a su país. Sugiero que todos esperen a que las víctimas del alboroto de su esposa expresen su opinión sobre sus extravagantes afirmaciones antes de hacerlo", apostillaba el presentador en Twitter.

 

Acusaciones que defendía en su programa, y que hacían saltar a los colaboradores, provocando que el propio Morgan abandonara el plató: "No puedo más", advertía antes de marcharse del plató.