Los líderes de la Unión Europea han mandado este jueves un mensaje contra la homofobia en plena polémica por la ley aprobada recientemente en Hungría, que prohíbe hablar de homosexualidad en los colegios.

Denuncia que se ha visto emitida en forma de carta, y que ha contado con el apoyo de más de la mitad de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE. Entre ellos, el de España, Pedro Sánchez, cuya firma acompaña a la de otros mandatarios de alto nivel, como la canciller alemana Ángela Merkel, el presidente francés, Emmanuel Macron, o el italiano Mario Draghi.

En la misiva, el ente europeo critica las "amenazas y la discriminación" que aún existe contra las personas LGTBIQ. Ahora bien, esta se enmarca en la celebración del día del Orgullo (el próximo 28 de junio) y en ningún momento se hace mención expresa al líder húngaro o a la ley que acaba de aprobar.

Sánchez se suma: "El odio, la intolerancia y la discrminación no tienen cabida en la Unión"

Precisamente, uno de los mandatarios más activos en su defensa de la carta ha sido el propio Sánchez, que ha compartido el texto en su perfil de Twitter acompañado del siguiente mensaje: "El odio, la intolerancia y la discriminación no tienen cabida en nuestra Unión".

 

También la líder alemana, Ángela Merkel, ha estallado contra esta medida, que define como "incompatible" con sus políticas. "En primer lugar considero que esta ley es errónea e incompatible con lo que yo entiendo por política. Si se permiten uniones civiles del mismo sexo, pero se limita la información sobre ello, eso también tiene que ver con libertad de educación. Es algo que rechazo políticamente", ha espetado la canciller.

La CE, directamente a Hungría: su ley es discriminatoria

Por su parte, la Comisión Europea también se ha sumado a este llamamiento, aunque con otra misiva más contundente, firmada por Didier Reynders y Thierry Breton, ambos de la CE, en la que sí se habla del Parlamento húngaro y se pone en cuestión toda la argumentación que hay detrás de su propuesta legislativa.

En este sentido, el ente europeo apunta que la ley aprobada por Hungría, que prohíbe hablar de la homosexualidad en los colegios, "equipara cuestiones como el sexo de nacimiento, el cambio de sexo o la homosexualidad a la pornografía". Un hecho que "niega a las personas a expresarse con libertad tal y como son, tener su propia opinión y tener el derecho a una vida personal y familiar con privacidad".

 

Un mensaje que va en la misma línea de lo que ya dijo su presidenta, Ursula von der Leyen que, sin ir más lejos, tildó la propuesta legislativa de Orban de "una vergüenza". Así, hoy desde la CE sostienen: "Debemos seguir luchando contra la discriminación hacia la comunidad LGTBIQ, reafirmando la defensa de nuestros Derechos fundamentales. El respeto y la tolerancia están en el centro del proyecto europeo".

Algunos miembros piden contundencia

Tras la publicación de esta carta, la Comisión Europea culmina su segundo movimiento para hacer cambiar de parecer a Orban y evitar esta discriminación, que el Ejecutivo húngaro ha camuflado como un refuerzo en la protección de los menores frente a la pedofilia.

Por ello, ya el martes los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) escribieron otra carta, no obstante, a nivel de ministros, que sumó el apoyo de otros catorce dirigentes y que denunció la legislación húngara. Asimismo, pedía a la CE tomar medidas de mayor calado, incluso de tipo legal para parar de alguna forma esta nueva norma.

Asimismo, los líderes de los Veintisiete se reúnen este jueves y viernes en Bruselas, en un contexto en el que los ánimos internacionales se han visto caldeados por las polémicas de los últimos días, donde diferentes grupos sociales han denunciado la situación de los LGTBIQ en Hungría.