Pedro Sánchez ha logrado que la Unión Europea dé el visto bueno a una excepción ibérica para que España y Portugal puedan ser considerados una "isla energética" y tomar medidas excepcionales para topar el precio de la energía al desvincular el precio del gas del de la luz.

Lo ha conseguido tras una reunión plagada de tensiones de la que ha llegado, incluso, a levantarse en un momento dado. Así lo han confirmado fuentes de Moncloa a laSexta, apuntando que ha hecho una "pausa técnica" para analizar las últimas propuestas que se han puesto sobre la mesa.

Sí han desmentido las informaciones que apuntaban a que el presidente del Gobierno había lanzado una una amenaza de veto si no salían adelantes las medidas que defendía. Y es que, según estas fuentes, la postura de España ha sido en todo momento la de encontrar "una solución constructiva" a la crisis energética que está afectando a España y a todo el continente.

Los líderes han estado enrocados en un debate intenso sobre los precios de la electricidad, en el que Países Bajos y Alemania se han mostrado reacios a adoptar las medidas defendidas por España para intervenir temporalmente el mercado. Consideran que poner un límite al precio del gas en el mercado mayorista y compensar a las eléctricas la diferencia supondría distorsionar el mercado europeo de la electricidad.

Finalmente, España y Portugal han logrado el visto bueno para tomar decisiones al margen del resto de sus socios. "A partir de hoy, podremos poner en marcha medidas excepcionales, acotadas en el tiempo, para reducir los precios de la electricidad", ha anunciado el líder del Ejecutivo en una rueda conjunta con el primer ministro de Portugal, Antonio Costa. Estas medidas, un "objetivo cumplido" en palabras de Sánchez, serán revisadas por la Comisión para dar el visto bueno cuanto antes y permitir que la "isla energética" y la realidad de la Península sean reconocidas.

"Se tratan de una medida excepcional, temporal, que no supone subvencionar el gas, que no distorsiona los objetivos que nos hemos marcado desde Europa con las energías renovables ni tampoco con los flujos de electricidad entre los países", ha asegurado el presidente. "No distorsiona el mercado europeo de la electricidad, no supone riesgo alguno para los objetivos de transición energética pero nos van a permitir a ambos gobiernos rebajar los precios de la energía", ha abundado.

La poca interconexión de las redes españolas de España, de menos del 3%, han permitido poder tomar esta medida extraordinaria. Además, el Consejo Europeo ha abierto la puerta a compras conjuntas de gas, otra propuesta que llevó España, para reducir los precios de la energía.

"Podemos salir satisfechos con los resultados de esa reunión", ha certificado el presidente, subrayando el "mensaje de unidad" de Europa y también el "espíritu ibérico" de ambos países que han logrado torcer las resistencias de países como Alemania o Países Bajos.