Rusia ha acusado formalmente de cruzar ilegalmente su frontera a los 24 marinos de la Amada ucrania apresados el pasado 25 de noviembre en el mar de Azov, según ha comunicado el abogado de uno de los detenidos.

"La acusación fue presentada a todos los detenidos el 27 de noviembre", ha declarado el letrado Nikolái Polozov a la agencia Interfaz, quien añadió que hasta ahora no ha podido hablar por el momento con su defendido.

Los guardacostas rusos detuvieron a los marinos y posteriormente fueron trasladados en régimen de prisión preventiva y hasta el 25 de diciembre a la cárcel de alta seguridad de Lefórtovo, Moscú .

"No sé si alguno de los detenidos se ha declarado culpable. Confío en que hoy podré visitar a mi cliente en la cárcel de Lefórtovo", ha señalado este lunes el abogado.

En Rusia, el código penal sanciona con hasta 6 años de cárcel el cruce ilegal de la frontera en grupo con el empleo de armas o amenaza de su uso, delito del que se acusa a los 24 ucranianos detenidos. El presidente Putin, en la cumbre del G-20 en Buenos Aires, Argentina, dijo que era necesario detener a los marines mientras se presentaba un caso legal para demostrar que las tres embarcaciones navales ucranianas violaban las aguas territoriales de Rusia y que los registros de los barcos mostrarían que su intento de cruzar el estrecho de Kerch .

Por su parte, Ucrania sostiene que sus barcos no hicieron nada irregular y calificó como acto de agresión el apresamiento con el uso de la fuerza de sus tres buques, un remolcador y dos lanchas artilladas ya que, según argumentan, la captura de sus barcos se produjo presuntamente en aguas internacionales del mar Negro.

Occidente ha condenado prácticamente de manera unánime la actuación de Rusia en el incidente naval, que llevó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a cancelar la reunión que tenía previsto celebrar con su homólogo ruso, en los márgenes de la reciente cumbre en Argentina.