El nuevo líder del Partido Conservador británico, Rishi Sunak, ya es oficialmente el primer ministro del país. Sunak, ex ministro de Economía y primera persona hindú en asumir el mando del número 10 de Downing Street, ha advertido en su primera alocución tras aceptar el encargo del rey Carlos III de que tomará "decisiones difíciles" para asegurar la estabilidad de la economía y recuperar la confianza de los inversores en el país.

Sunak, que fue derrotado hace mes y medio en las elecciones internas de los 'tories' por Liz Truss y que ha sido ahora la figura de consenso para intentar coser al partido, ha reconocido el "intento bastante noble" de su predecesora de intentar poner orden en la economía británica, pero ha reconocido que se "cometieron errores". "No se trata de malas intenciones, es todo lo contrario. Pero los errores están ahí", ha señalado.

El programa económico de Liz Truss, con fuertes bajadas de impuestos sobre todo a los más ricos y un aumento desmesurado del gasto público, provocó una espantada de los inversores y una serie de presiones en el propio partido que provocó, primero, la salida del canciller del Exchequer, su mano derecha Kwasi Kwarteng, y, pocos días después, la dimisión de la propia primera ministra.

Ahora Sunak ya ha advertido de que tendrán que tomarse decisiones difíciles para calmar la ira de los mercados y reestablecer la confianza. Con todo, el nuevo 'premier' ha prometido "compasión", igual que hizo durante la gestión de la pandemia, pero también ha prometido que no dejará una deuda inasumible a las siguientes generaciones. "Voy a unir a nuestro país, no con palabras sino con acciones. Trabajaré día tras día para lograrlo", ha señalado.

El flamente primer ministro, segundo jefe del Ejecutivo que no ha pasado por las urnas, ha reivindicado la victoria electoral de Boris Johnson en 2019 y ha asegurado que este encargo "no se recibió par aun individuo", sino para todos, y que el núcleo de ese mandato es "nuestro programa electoral". Así, ha prometido mejores escuelas, más control de las fronteras y un mejor aprovechamiento de las oportunidades del Brexit.

"Entiendo que tengo trabajo que hacer para restablecer la confianza después de todo esto. Todo lo que puedo decir es que no estoy intimidado", ha insistido. "Cuando la oportunidad para servir aparece no se puede cuestionar el momento", ha dicho antes de despedirse y entrar, por primera vez como primer ministro, en el 10 de Downing Street.