La tensión en la frontera de Ucrania con Rusia ha terminado por estallar. Putin no ha dejado de lanzar su pulso a Occidente en las últimas semanas hasta llegar al límite de la guerra. El presidente ruso ha anunciado en la madrugada del 24 de febrero el inicio de una intervención militar en el este del país. Una decisión que se veía venir en las horas previas, desde que la Cámara Alta del Parlamento ruso autorizó el uso de las Fuerzas Armadas del país en territorio extranjero.

Antes, la decisión de Moscú de reconocer la independencia de las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk, autoproclamadas como repúblicas populares, había provocado una respuesta internacional en forma de sanciones por parte de la Unión Europea y EEUU. También Alemania había paralizado la aprobación del gasoducto 'Nord Stream 2', una infraestructura estratégica para trasladar suministro desde Rusia sin pasar por Ucrania.

La amenaza de una guerra internacional, ya hecha realidad, ha obligado a los diferentes líderes a posicionarse. Por eso, resumimos a continuación quién ha tomado parte por quién en todo este conflicto.

En favor de Rusia

Los apoyos a Moscú no son muchos, pero lo claro es que las regiones separatistas prorrusas y autoproclamadas como repúblicas populares están apoyando las decisiones de Putin. Denís Pushilin y Leonid Pásechnik, líderes de Donetsk y Lugansk respectivamente, han celebrado el reconocimiento de su soberanía por parte de Rusia.

Pero además, Rusia cuenta con su propia alianza militar espejo de la OTAN, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Creada en 2002, tiene acutalmente seis miembros: Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán.

Putin ha buscado apoyos también en Latinoamérica, y ahí ha encontrado a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, quien aseguró que ambos países están en "el camino de una poderosa cooperación militar" frente a la OTAN. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, también se ha posicionado a favor de Putin.

Los apoyos a Ucrania

El mundo occidental se ha postulado firme contra Rusia. Aunque la Unión Europea, la OTAN y Estados Unidos insisten en el diálogo y contra una intervención militar, la persistencia rusa ha llevado a la amenaza de fuertes sanciones a Moscú por desatar la guerra finalmente.

Ya antes del ataque definitivo del 24 de febrero, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, había anunciado los preparativos de un "robusto paquete de sanciones económicas y tecnología de última generación" a Rusia si finalmente terminaba atacando a Ucrania. "La UE y la comunidad transatlántica están completamente alineadas y unidas", declaró Von der Leyen, en referencia a la OTAN.

Por su parte, la posición de España ha sido mantenerse en fila junto a la UE y a la OTAN, y el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha indicado en varias ocasiones el compromiso de España con el "diálogo".

Uno es Turquía. El presidente turco, Tayyip Erdogan, ha mantenido en los últimos años una posición equidistante con respecto a Rusia y Ucrania pero el reconocimiento de independencia de Lugansk y Donetsk provocó un cambio en el discurso y Erdogan lo catalogó de "inaceptable", el mismo calificativo que ha usado tras comenzar definitivamente los ataques.

Sin una posición firme

Aliada tradicional de Rusia, China hizo un llamamiento a la "calma" tras el reconocimiento como independientes de las regiones separatistas. Su ministros de Exteriores declaró que Pekín seguirá "comprometiéndose con todas las partes". No ha condenado el ataque militar de Rusia a ucrania.